La EuroLeague abrió un nuevo capítulo con el debut de Dubai, y la puesta en escena no pudo ser más contundente. En un Coca-Cola Arena entregado, el conjunto de Jurica Golemac firmó un estreno victorioso frente a Partizan Belgrado (89-76), lanzando un mensaje claro al resto de Europa: ha llegado para competir de verdad.
El arranque local fue arrollador. Con un acierto altísimo desde el inicio, Dubai impuso su ritmo y desbordó a su rival, alcanzando ventajas de dos dígitos en el primer cuarto y estirando la diferencia hasta los 14 puntos antes del descanso.
El guion, sin embargo, cambió tras la reanudación: Partizan reaccionó, elevó la intensidad y llegó a ponerse por delante en los primeros minutos del tercer periodo.
Cuando más se complicaba el panorama, Dubai mostró carácter. Volvió a acelerar, recuperó el dominio del marcador y en el tramo final asestó el golpe definitivo.
En el último cuarto, los locales llegaron a mandar por 20 puntos, dejando sin margen a los de Belgrado, que apenas pudieron reducir la desventaja en los instantes finales.
Fue una victoria convincente, cargada de simbolismo, que coloca a Dubai en el mapa europeo desde el primer día.
Bertans (20 puntos) y Musa (19) tiraron de galones desde el pitido inicial, bien secundados por los interiores Kabengele (15 puntos) y Petrusev (14).
En el Partizan, Jones, 13 puntos, y Osetkowski, 12 puntos en 14 minutos, los máximos anotadores.