El ALBA Berlín volvió a tocar el cielo en Alemania tras una remontada de enorme carácter ante el Bayern Múnich. El conjunto capitalino levantó una desventaja de 20 puntos al descanso y se impuso por 81-84 en el quinto y decisivo partido de la final, conquistando así el 12º título de liga de su historia y frenando el intento bávaro de encadenar su tercera corona consecutiva.
Justin Bean fue el gran nombre de la noche con 18 puntos, 12 rebotes y 5 asistencias, una actuación que le valió el MVP de las Finales. Jonas Mattisseck también firmó 18 puntos, Malte Delow añadió 14 y Jack Kayil emergió en el último cuarto, donde anotó sus 10 puntos para cambiar el destino del encuentro.
El Bayern pareció tener el partido bajo control durante muchos minutos. Tras cerrar el primer cuarto con ventaja, el equipo muniqués rompió el marcador antes del descanso, impulsado por el acierto exterior de Andreas Obst, que terminó con 24 puntos. Al intermedio, el 47-27 reflejaba una superioridad aparentemente definitiva.
Pero el ALBA regresó del vestuario con otra energía. Recortó la diferencia en el tercer cuarto y, aunque Bayern entró en el último periodo todavía con 13 puntos de renta, el desenlace fue completamente distinto. Los berlineses abrieron el cuarto final con un parcial de 0-14, tomaron la delantera y encontraron en Kayil al jugador decisivo en los minutos calientes.
Bayern tuvo opciones de igualar en el tramo final, con Obst buscando el empate desde el perímetro, pero el balón no entró. ALBA resistió, completó una remontada memorable y celebró un título que parecía imposible al descanso.