El Hiopos Lleida arrancó la temporada de la mejor manera posible: victoria contundente en casa frente al Río Breogán (87-68) y primer liderato provisional de la Liga Endesa. Con György Golomán imponiendo su ley bajo los tableros (16 puntos, 9 rebotes y 22 de valoración), el equipo de Gerard Encuentra firmó un estreno que hizo vibrar al Barris Nord.
La puesta en escena local fue impecable. Caleb Agada encendió el pabellón con los siete primeros puntos de su equipo, abriendo el camino hacia una renta temprana de diez tantos (17-7). Desde ahí, los ilerdenses controlaron el partido a base de eficacia: pleno de acierto en la pintura en el primer cuarto y amenaza constante desde el perímetro.
El Breogán intentó resistir, pero el marcador ya reflejaba la superioridad catalana al término del primer periodo (23-15).
El segundo cuarto trajo un breve amago de reacción visitante (27-20 tras un parcial de 0-7), aunque la respuesta del Lleida fue inmediata. Con Golomán dominando y el equipo muy serio en defensa, la diferencia volvió a crecer hasta llegar al descanso con máxima ventaja (45-30).
Tras el paso por vestuarios, los de Casimiro subieron el tono físico y encontraron en Keandre Cook (18 puntos en total) su principal argumento ofensivo.
Sin embargo, cada vez que los lucenses se acercaban, el conjunto local encontraba soluciones: Krutwig y Jaime Fernández mantuvieron la calma y el tercer cuarto se cerró con un 64-46 que dejaba el choque muy encaminado.
El Breogán se resistió a bajar los brazos y en el último cuarto trató de reducir la desventaja, pero la energía de los locales, arropados por un pabellón lleno cuatro meses después, terminó por sentenciar.
El 87-68 final reflejó la autoridad de un Lleida que se gustó en los instantes finales y celebró su regreso a la máxima categoría con un triunfo incontestable.