El 28 de junio de 1992, en el Memorial Coliseum de Portland, la mejor selección jamás reunida jugó su primer partido oficial. Ganó por 79 puntos, tiró un 72% de campo y dejó una escena que resumió el torneo entero: los rivales pidiendo la foto antes del salto inicial.
La foto antes del partido
Antes del salto inicial, los dos equipos se colocaron juntos en el centro de la pista para hacerse una fotografía de familia. La idea fue de los cubanos. Lo contó David Aldridge en el Washington Post, en una crónica que abrió con la ironía de que la defensa cubana había logrado contener a Michael Jordan… a dos puntos en la primera parte.
Aquella foto se convirtió en el símbolo del verano. Cuba fue el primero de una larga lista de rivales que llegaron al partido más pendientes del carrete que del marcador.
Diecinueve semanas de preparación, diecinueve segundos de partido
Cuba había entrenado diecinueve semanas para el Torneo de las Américas. El partido, escribió el Baltimore Sun, se decidió en unos diecinueve segundos. Larry Bird abrió el marcador con un tiro de media distancia después de trabajar la posición de espaldas, y a partir de ahí el guion no cambió: presión sobre el balón, robo, contraataque.
Al descanso, 67-27. Estados Unidos acabó tirando un 72% de campo. Y el partido lo cerró Clyde Drexler, jugador de los Trail Blazers y por tanto local, con un mate sobre la bocina que fijó el margen definitivo en 79 puntos ante su propia grada.
Barkley, la línea de 6,25 y el quinteto de la portada
Chuck Daly salió con Jordan, Magic Johnson, Bird, Charles Barkley y David Robinson. En pocos minutos el marcador ya iba de veinte.
Barkley firmó 22 puntos y fue el máximo anotador de un equipo que metió a siete jugadores en dobles figuras. Drexler, con 20 puntos y 7 asistencias y ocho de nueve en tiros, fue el hombre del partido para la organización. John Stockton repartió 12 asistencias y Magic nueve. Jordan se quedó en seis puntos y no le importó lo más mínimo.
Hay un detalle técnico que explica parte del festival: la línea de tres FIBA estaba a 6,25 metros, casi un metro más cerca que la de la NBA de entonces. Para tiradores como Bird o Chris Mullin fue un regalo de Navidad en junio.
La frase
Miguel Calderón Gómez, seleccionador cubano, resumió la noche con un refrán que ha quedado como una de las citas del verano del 92: no se puede tapar el sol con un dedo.
Su pívot Félix Morales fue igual de honesto. Dijo que los había visto por televisión, que verlos en vivo era otra cosa y que para él había sido un honor. Marv Albert, que narró el partido, lo comparó con ver a un instituto enfrentarse a un equipo profesional.
Barkley, fiel a sí mismo, entró en sala de prensa pidiendo que fueran rápido porque tenía hora reservada en el campo de golf. Después admitió que a ningún deportista le gusta avergonzar a otro. Daly, que era el pesimista oficial del grupo, avisó de que ya habría partidos apretados.
Se equivocó. No hubo ninguno.
BLOQUE DE DATOS
| Partido | Estados Unidos 136 - 57 Cuba |
| Competición | Torneo de las Américas 1992 (preolímpico), fase de grupos |
| Fecha | 28 de junio de 1992 |
| Sede | Memorial Coliseum, Portland (Oregón) |
| Descanso | 67-27 |
| Quinteto inicial USA | Jordan, Magic Johnson, Bird, Barkley, Robinson |
| Máximo anotador USA | Charles Barkley, 22 puntos |
| Destacado | Clyde Drexler: 20 puntos, 7 asistencias, 8/9 en tiros |
| Asistencias | Stockton 12, Magic 9 |
| Porcentaje de campo USA | 72% |
| Entrenadores | Chuck Daly (USA) / Miguel Calderón Gómez (Cuba) |
| Balance USA | 1-0 |