El Draft NBA 2026 llega con acento español
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El Draft NBA 2026 llega con acento español

El Draft de la NBA siempre tiene algo de noche rara. Para unos jugadores es el final de un camino larguísimo; para otros, apenas el primer paso de verdad. Promesas, apuestas, nervios, familias esperando, franquicias haciendo cuentas hasta el último segundo… y este año, además, con varios nombres españoles metidos de lleno en la conversación. Piratas del Basket estará presente en Brooklyn en el Barclays Center para contártelo todo de primera mano

Aday Mara, Sergio de Larrea y Baba Miller llegan al Draft 2026 en momentos distintos, con perfiles muy diferentes y también con expectativas desiguales. Pero los tres comparten algo importante: ya no son sólo proyectos de futuro para el baloncesto español. Están a las puertas de la NBA.

El nombre que más ruido hará, salvo sorpresa, será el de Aday Mara. El pívot zaragozano ha ido creciendo durante la temporada hasta colocarse como uno de los interiores más interesantes de la generación. Su tamaño siempre ha sido lo primero que llama la atención, pero reducirlo a eso sería quedarse corto. Mara intimida, cambia tiros, juega por encima del aro y, sobre todo, entiende bastante bien lo que pasa a su alrededor.

En Michigan ha encontrado un contexto que le ha ayudado a mostrarse más hecho. No perfecto, porque todavía le queda camino, pero sí más preparado. La NBA mira mucho el techo de los jugadores, y el de Mara es evidente. En una liga que vuelve a valorar a los grandes capaces de condicionar partidos, su candidatura tiene todo el sentido.

Su nombre se mueve en zona alta del Draft. Atlanta Hawks, Dallas Mavericks, Golden State Warriors u Oklahoma City Thunder aparecen como posibles destinos, aunque a estas alturas ya se sabe que en una noche así basta una llamada para cambiarlo todo. El caso de Dallas tiene un punto especial por la presencia de Dusty May, que ya sabe lo que puede darle Mara y también lo que todavía necesita trabajar.

Sergio de Larrea llega por otro camino. Su temporada no ha sido sencilla de leer. Empezó muy arriba, perdió espacio durante algunos tramos y volvió a aparecer cuando la temporada apretaba de verdad. Eso también habla de él. No todo ha sido una línea recta, pero ha conseguido mantenerse en el mapa.

A los equipos NBA les intriga su perfil. Un base alto, con buena lectura, capaz de jugar con pausa y con experiencia en un entorno exigente como Valencia Basket. No es poca cosa. De Larrea no llega desde un escaparate menor, sino desde partidos donde cada posesión cuenta y donde no se regalan minutos por potencial.

Durante buena parte del proceso parecía más cerca de la segunda ronda, pero su nombre ha ido ganando fuerza. La primera ronda ya no suena imposible. Puede depender de una franquicia que quiera invertir en un director de juego distinto, con tamaño y margen para crecer.

Baba Miller, por su parte, es quizá el perfil más fácil de imaginar en la NBA actual. Largo, móvil, con brazos para molestar en defensa y con margen para seguir creciendo en ataque. Su temporada en Cincinnati no tuvo el premio colectivo del March Madness, pero sí le sirvió para enseñar cosas útiles a los scouts.

Con Baba, la palabra clave es encaje. No necesita ser protagonista desde el primer día para resultar interesante. Puede defender, correr la pista, ocupar varias posiciones y seguir puliendo su tiro. Ese tipo de jugador siempre encuentra miradas en el Draft, especialmente en la parte final de la primera ronda o al inicio de la segunda.

Sacramento Kings aparece como uno de los equipos atentos a su situación, aunque su rango puede moverse bastante según cómo avance la noche. En esos puestos, muchas veces pesan tanto las necesidades concretas como la confianza de una franquicia en desarrollar al jugador.

El baloncesto español llega al Draft 2026 con motivos para estar pendiente hasta tarde. Mara parte como el gran reclamo, De Larrea busca colarse entre los treinta primeros y Baba Miller espera encontrar el equipo adecuado para empezar su camino.

No será una noche cualquiera. Puede que no todos salgan donde esperan, puede que haya nervios y alguna espera más larga de la deseada. Pero tener a tres españoles en este punto ya dice bastante. La nueva generación está ahí. Y ahora le toca a la NBA decidir en qué lugar empieza cada historia.