El Gran Canaria tropieza en casa ante Trieste pese al debut de Kassius Robertson (71-77)
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El Gran Canaria tropieza en casa ante Trieste pese al debut de Kassius Robertson (71-77)

GRAN CANARIA. El Dreamland Gran Canaria arrancó la segunda fase de la Basketball Champions League con una derrota en el Arena ante el Pallacanestro Trieste (71-77), en un partido irregular, marcado por las alternancias en el marcador y por el estreno de Kassius Robertson, que asumió protagonismo ofensivo desde su primer día.

El equipo de Jaka Lakovic no logró dar continuidad a sus buenos momentos y terminó cediendo ante un Trieste más incisivo en los tramos decisivos, capaz de castigar las dudas locales cuando el partido entró en su fase definitiva.

Desde el salto inicial, el Gran Canaria se mostró incómodo ante el dinamismo y la intensidad del conjunto italiano, bien dirigido en ataque por Michele Ruzzier. El Trieste encontró ritmo con facilidad, mientras que los amarillos no lograban sostener el intercambio de puntos ni encontrar continuidad en el tiro.

Ante ese escenario, Lakovic recurrió pronto a Kassius Robertson, que debutó en la Basketball Champions League apenas 24 horas después de aterrizar en la isla. Su entrada dio oxígeno al equipo. En apenas cuatro minutos del primer cuarto firmó 5 puntos, una asistencia y un robo, anotó el triple del 15-15 y dejó una primera impresión positiva por su descaro y capacidad para asumir responsabilidades.

Pese a la aportación del nuevo fichaje, el Gran Canaria volvió a verse por detrás al inicio del segundo cuarto, llegando a una desventaja de once puntos (21-32). De nuevo, el empuje de Robertson lideró una reacción local que cambió el signo del partido.

Un parcial de 12-0 permitió a los amarillos recuperar el control y ponerse por delante (33-32), culminando Pelos la remontada. El Gran Canaria cerró la primera parte por delante (39-38), apostando por un quinteto bajo con Albicy, Zamar y Robertson para ganar velocidad y ritmo, aun renunciando a centímetros.

El tercer cuarto arrancó con un endurecimiento defensivo del equipo local que frenó el ataque del Trieste, ya sin la fluidez ni el acierto del inicio. Los italianos solo anotaron dos puntos en los primeros siete minutos tras el descanso, una única canasta de Brooks.

Ese dominio permitió al Gran Canaria ponerse al frente y abrir una ventaja de hasta siete puntos (50-43), castigando cerca del aro tras una intensa batalla en la pintura. En ese momento, el partido parecía inclinarse del lado local y las opciones de victoria comenzaron a tomar forma.

Sin embargo, el Trieste logró rehacerse desde el perímetro. A base de triples, el conjunto italiano volvió a meterse en el partido y cerró el tercer cuarto por delante (52-53), devolviendo la incertidumbre al marcador.

El guion del último periodo fue desfavorable para el Gran Canaria. El Trieste recuperó sensaciones, mientras los locales volvieron a perder claridad ofensiva. Los visitantes llegaron a estirar la ventaja hasta los nueve puntos (60-69), obligando a los amarillos a un último esfuerzo para evitar la derrota.

El Gran Canaria logró acercarse, pero cuando el partido entró en su tramo final con 66-70, Ramsey castigó desde el exterior tras una defensa muy agresiva de los locales y dejó el marcador en 66-73. Esa acción terminó por apagar las opciones de remontada.

El encuentro se cerró con el definitivo 71-77, confirmando un nuevo tropiezo en casa y prolongando las dudas de un Gran Canaria que trasladó a la Basketball Champions League las dificultades mostradas también en la competición doméstica.

El Dreamland Gran Canaria inicia la segunda fase de la Basketball Champions League con una derrota que complica su arranque y obliga a reaccionar en las próximas jornadas.