El Barris Nord volvió a ser territorio prohibido para los gigantes. El Hiopos Lleida firmó otra actuación de carácter para imponerse al Baskonia (86-80), un triunfo que refuerza su sensacional inicio de temporada y confirma que el conjunto de Gerard Encuentra está preparado para competir con cualquiera en la Liga Endesa.
El encuentro arrancó con un vendaval local. La defensa en zona ilerdense desconcertó al Baskonia, que se vio sin recursos ni acierto exterior. En apenas ocho minutos, el Hiopos Lleida había destrozado el equilibrio con un parcial de 22-2 que dejó el marcador en 27-7. La intensidad atrás, el dominio en el rebote y el empuje del público convirtieron el primer cuarto en una exhibición de energía y precisión (28-11).
El conjunto visitante no logró estabilizarse antes del descanso. La movilidad de Cameron Krutwig y la agresividad de Caleb Agada castigaron una y otra vez las ayudas vitorianas, mientras Melvin Ejim imponía su autoridad en los dos costados. Al descanso, el 49-28 reflejaba la superioridad total del equipo catalán.
Pero el partido cambió de guion tras el intermedio. El Baskonia reaccionó con orgullo, impulsado por la entrada en escena de Tadas Sedekerskis y el acierto de Marquis Nowell. Poco a poco, los visitantes redujeron la diferencia y, aprovechando los nervios locales, lograron rebajar la brecha a menos de diez puntos a falta de cuatro minutos (76-68).
El Hiopos, sin embargo, no perdió el pulso. En el momento más tenso, cuando el Barris Nord contenía la respiración, James Batemon tomó el mando. El base estadounidense gestionó los últimos ataques con cabeza fría, forzó faltas y anotó tiros libres decisivos para enfriar el intento de remontada.
Melvin Ejim volvió a ser el faro del equipo con 17 puntos —sin fallo en tiros de dos—, 7 rebotes y 27 de valoración. A su lado, Agada (18 y 6) y Batemon (19) sostuvieron el bloque hasta el final. En el Baskonia, Simmons (18 puntos) y Luwawu-Cabarrot (15) lideraron la anotación, aunque su empuje llegó demasiado tarde para revertir el desenlace.
El 86-80 final fue celebrado como una declaración de identidad: el Hiopos Lleida no solo compite, sino que impone su ley en casa. Con cuatro victorias ya en su haber, el equipo de Gerard Encuentra sigue soñando despierto, sustentado en una mezcla perfecta de ambición, energía y comunión con su público.