223 partidos, 13 años de liderazgo en dos etapas distintas, y una huella imborrable en la historia del baloncesto español. El recorrido de Sergio Scariolo al frente de la selección nacional se mide en cifras, pero sobre todo en grandeza
El técnico dirigió un total de 223 encuentros —137 oficiales y 86 amistosos— con un balance de 167 victorias, lo que supone un imponente 75% de triunfos. Su mano firme y su gen competitivo quedaron reflejados en las finales: ganó 5 de las 6 disputadas.
La superioridad de sus equipos fue evidente en múltiples ocasiones: 64 victorias, un 29% del total, llegaron con diferencias de 20 o más puntos. Y cuando llegaron las derrotas, lo hicieron casi siempre al límite, pues 39 de las 56 caídas (un 70%) fueron por menos de 10 puntos.
Los números globales hablan de un baloncesto eficaz y equilibrado: 18.639 puntos anotados (83.6 por partido) frente a 16.154 encajados (72.4 por partido), con una ventaja media de 11.2 tantos.
En los grandes escenarios, el éxito fue constante. Disputó 13 torneos de máximo nivel y conquistó 8 medallas: 6 EuroBaskets (5 medallas: 4 oros y 1 bronce), 4 Juegos Olímpicos (2 medallas: 1 plata y 1 bronce) y 3 Copas del Mundo (1 medalla: el oro más ansiado).
Scariolo dejó también una herencia de nombres propios. Utilizó a 85 internacionales, desde Rudy Fernández —el jugador con más minutos bajo su dirección (52 horas y 32 minutos)— hasta Lucas Langarita, que apenas disfrutó de 2 minutos y 29 segundos. De esos 85 jugadores, 36 se coronaron campeones europeos y/o mundiales con él en el banquillo.
Su apuesta por el relevo generacional fue decisiva: 64 internacionales debutaron con la selección absoluta bajo sus órdenes, 7 de ellos con menos de 20 años. Seis jugadores superaron los 100 partidos internacionales en su etapa (Rudy Fernández, Sergio Llull, Víctor Claver, Willy Hernangómez, Ricky Rubio y Marc Gasol), y cuatro rompieron la barrera de los 1.000 puntos: Pau Gasol, Rudy Fernández, Willy Hernangómez y Marc Gasol.
La capitanía, símbolo de liderazgo en cada ciclo, recayó en 20 jugadores diferentes: desde Juan Carlos Navarro en su estreno hasta Willy Hernangómez en el último partido.
Enfrente tuvo a 52 selecciones distintas y contra la mayoría dejó balance ganador. España, con Scariolo, dominó a potencias como Argentina (7-1), Australia (7-1), Eslovenia (11-2), Francia (12-3), Grecia (5-2), Alemania (4-2) o Lituania (11-7).
Todo ello convierte su trayectoria en un hito sin comparación: el mejor y más exitoso seleccionador en la historia del baloncesto español.
Gracias, Sergio.
El técnico dirigió un total de 223 encuentros —137 oficiales y 86 amistosos— con un balance de 167 victorias, lo que supone un imponente 75% de triunfos. Su mano firme y su gen competitivo quedaron reflejados en las finales: ganó 5 de las 6 disputadas.
La superioridad de sus equipos fue evidente en múltiples ocasiones: 64 victorias, un 29% del total, llegaron con diferencias de 20 o más puntos. Y cuando llegaron las derrotas, lo hicieron casi siempre al límite, pues 39 de las 56 caídas (un 70%) fueron por menos de 10 puntos.
Los números globales hablan de un baloncesto eficaz y equilibrado: 18.639 puntos anotados (83.6 por partido) frente a 16.154 encajados (72.4 por partido), con una ventaja media de 11.2 tantos.
En los grandes escenarios, el éxito fue constante. Disputó 13 torneos de máximo nivel y conquistó 8 medallas: 6 EuroBaskets (5 medallas: 4 oros y 1 bronce), 4 Juegos Olímpicos (2 medallas: 1 plata y 1 bronce) y 3 Copas del Mundo (1 medalla: el oro más ansiado).
Scariolo dejó también una herencia de nombres propios. Utilizó a 85 internacionales, desde Rudy Fernández —el jugador con más minutos bajo su dirección (52 horas y 32 minutos)— hasta Lucas Langarita, que apenas disfrutó de 2 minutos y 29 segundos. De esos 85 jugadores, 36 se coronaron campeones europeos y/o mundiales con él en el banquillo.
Su apuesta por el relevo generacional fue decisiva: 64 internacionales debutaron con la selección absoluta bajo sus órdenes, 7 de ellos con menos de 20 años. Seis jugadores superaron los 100 partidos internacionales en su etapa (Rudy Fernández, Sergio Llull, Víctor Claver, Willy Hernangómez, Ricky Rubio y Marc Gasol), y cuatro rompieron la barrera de los 1.000 puntos: Pau Gasol, Rudy Fernández, Willy Hernangómez y Marc Gasol.
La capitanía, símbolo de liderazgo en cada ciclo, recayó en 20 jugadores diferentes: desde Juan Carlos Navarro en su estreno hasta Willy Hernangómez en el último partido.
Enfrente tuvo a 52 selecciones distintas y contra la mayoría dejó balance ganador. España, con Scariolo, dominó a potencias como Argentina (7-1), Australia (7-1), Eslovenia (11-2), Francia (12-3), Grecia (5-2), Alemania (4-2) o Lituania (11-7).
Todo ello convierte su trayectoria en un hito sin comparación: el mejor y más exitoso seleccionador en la historia del baloncesto español.
Gracias, Sergio.