El Leyma Básquet Coruña abrió su proyecto 2025/26 con el fichaje de Yoanki José Mencía (Sancti Spíritus, 23/09/1997; 1,98 m), un combo-forward de esfuerzo inagotable y físico potente que llega tras dos cursos en Casademont Zaragoza. Su incorporación encaja con la hoja de ruta de un equipo que retoma la Primera FEB tras el descenso de mayo y necesita impacto inmediato en ritmo, rebote y dureza en las alas
Formado en Argentina con Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, Mencía fue creciendo año a año hasta firmar una 2022/23 sobresaliente: MVP de la Liga Nacional y también Mejor Extranjero, con el título del Súper 20 en el bolsillo. Ese pico competitivo lo puso en el escaparate europeo.
Antes de aterrizar en España, probó una experiencia corta en China con Hunan Jinjian Rice (NBL), una escala veraniega habitual para jugadores de alto volumen. En octubre de 2023 firmó por Zaragoza, donde completó dos campañas.
Sus números ACB 2024/25 dibujan bien su perfil: 4,4 puntos y 3,4 rebotes en 14:51 por partido, con fuerte presencia en el rebote ofensivo (42 OR totales) y picos de impacto en esfuerzo (21 de valoración vs. Girona). En su global ACB con Zaragoza promedió 4,9 puntos y 3,4 rebotes. La eficiencia exterior, eso sí, quedó pendiente: 4/22 en triples (18,2%) y 63,6% en TL.
En pista abierta y sin balón es un martillo: corre muy bien como tráiler, ataca closeouts y carga el cristal ofensivo con determinación. Atrás, su versatilidad permite cambiar sobre exteriores fuertes y pelear en el 4 contra interiores móviles. Justo ese combo de energía y elasticidad es el que el club coruñés busca: potencia para hacer daño en transición y capacidad para ayudar en el rebote.
Para maximizarlo, el encaje táctico más natural en Coruña pasa por dos vías: como “4” de ritmo al lado de un cinco que abra la pintura (pick-and-pop) para dejarle carriles de corte y rebote, o como “3” físico en quintetos largos que prioricen correr y sumar segundas opciones. El tiro de tres desde las esquinas y la estabilidad en el pie a tierra serán el foco de mejora para elevar su amenaza sin balón.
El contexto de selección también avala su capacidad de sostener volumen cuando se le necesita: en las ventanas de clasificación a la AmeriCup 2025 firmó 16,5 puntos y 6,0 rebotes de media con Cuba, con minutajes altos y protagonismo real.
Qué puede esperar el Leyma
Tomando sus tasas ACB 24/25 y trasladándolas a un rol de 22–26 minutos en Primera FEB —con aumento prudente de uso y ritmo—, un rango razonable sería 9–12 puntos, 6–8 rebotes (con 2,7–3,4 ofensivos) y 1,4–1,8 asistencias por noche. Objetivos de eficiencia realistas: 48–52% en T2, 26–31% en T3 a bajo/medio volumen y 65–72% en TL. Es una proyección interna basada en sus datos ACB y en la experiencia de traslación de perfiles similares al nivel FEB; no es una predicción cerrada, pero sí una guía útil para calibrar impacto.
En resumen: Mencía aterriza en A Coruña como un acelerador de ritmo y posesiones. Si consolida el triple de esquina y mantiene su motor en rebote ofensivo, tiene margen para ser una pieza diferencial en el regreso del Leyma a Primera FEB. Para un equipo que quiere correr y endurecer su identidad, es justo el tipo de apuesta que mueve la aguja desde el día uno.
Formado en Argentina con Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, Mencía fue creciendo año a año hasta firmar una 2022/23 sobresaliente: MVP de la Liga Nacional y también Mejor Extranjero, con el título del Súper 20 en el bolsillo. Ese pico competitivo lo puso en el escaparate europeo.
Antes de aterrizar en España, probó una experiencia corta en China con Hunan Jinjian Rice (NBL), una escala veraniega habitual para jugadores de alto volumen. En octubre de 2023 firmó por Zaragoza, donde completó dos campañas.
Sus números ACB 2024/25 dibujan bien su perfil: 4,4 puntos y 3,4 rebotes en 14:51 por partido, con fuerte presencia en el rebote ofensivo (42 OR totales) y picos de impacto en esfuerzo (21 de valoración vs. Girona). En su global ACB con Zaragoza promedió 4,9 puntos y 3,4 rebotes. La eficiencia exterior, eso sí, quedó pendiente: 4/22 en triples (18,2%) y 63,6% en TL.
En pista abierta y sin balón es un martillo: corre muy bien como tráiler, ataca closeouts y carga el cristal ofensivo con determinación. Atrás, su versatilidad permite cambiar sobre exteriores fuertes y pelear en el 4 contra interiores móviles. Justo ese combo de energía y elasticidad es el que el club coruñés busca: potencia para hacer daño en transición y capacidad para ayudar en el rebote.
Para maximizarlo, el encaje táctico más natural en Coruña pasa por dos vías: como “4” de ritmo al lado de un cinco que abra la pintura (pick-and-pop) para dejarle carriles de corte y rebote, o como “3” físico en quintetos largos que prioricen correr y sumar segundas opciones. El tiro de tres desde las esquinas y la estabilidad en el pie a tierra serán el foco de mejora para elevar su amenaza sin balón.
El contexto de selección también avala su capacidad de sostener volumen cuando se le necesita: en las ventanas de clasificación a la AmeriCup 2025 firmó 16,5 puntos y 6,0 rebotes de media con Cuba, con minutajes altos y protagonismo real.
Qué puede esperar el Leyma
Tomando sus tasas ACB 24/25 y trasladándolas a un rol de 22–26 minutos en Primera FEB —con aumento prudente de uso y ritmo—, un rango razonable sería 9–12 puntos, 6–8 rebotes (con 2,7–3,4 ofensivos) y 1,4–1,8 asistencias por noche. Objetivos de eficiencia realistas: 48–52% en T2, 26–31% en T3 a bajo/medio volumen y 65–72% en TL. Es una proyección interna basada en sus datos ACB y en la experiencia de traslación de perfiles similares al nivel FEB; no es una predicción cerrada, pero sí una guía útil para calibrar impacto.
En resumen: Mencía aterriza en A Coruña como un acelerador de ritmo y posesiones. Si consolida el triple de esquina y mantiene su motor en rebote ofensivo, tiene margen para ser una pieza diferencial en el regreso del Leyma a Primera FEB. Para un equipo que quiere correr y endurecer su identidad, es justo el tipo de apuesta que mueve la aguja desde el día uno.