El Club Leyma Básquet Coruña ha decidido apartar de manera inmediata a Yoanki Mencía de la dinámica del primer equipo después de que el jugador aceptara una condena por violencia de género contra su expareja. El alapívot cubano, que militó en el Casademont Zaragoza antes de llegar al conjunto herculino, reconoció ante el Juzgado de lo Penal número 9 de Zaragoza uno de los dos delitos de violencia de género que le imputaba la Fiscalía, así como otro leve de vejaciones.
Según adelantó El Heraldo de Aragón, el acuerdo alcanzado entre las partes le permite eludir la pena de prisión, aunque deberá cumplir 65 días de trabajos comunitarios y mantener una orden de alejamiento de un año y medio respecto a la víctima. Además, se le prohíbe portar armas durante los próximos dos años.
«El Club ha decidido apartar al jugador Yoanki Mencía de la disciplina del primer equipo», señala el comunicado oficial difundido por el Leyma Coruña, que precisa que la medida fue adoptada en una reunión de urgencia del Consejo de Administración celebrada este miércoles. La entidad herculina añade que, una vez reciba la sentencia y analice todos los detalles del caso, determinará «la decisión definitiva en torno al futuro del jugador».
Mencía compareció esa misma mañana ante el juez por dos presuntos delitos de violencia de género y uno de vejaciones ocurridos durante su relación con una mujer argentina de 41 años, a la que conoció durante su etapa profesional en Sudamérica. La Fiscalía había solicitado diez meses de prisión por cada uno de los delitos de violencia y la prohibición de acercarse a la víctima durante dos años. También pedía una pena de 20 días de localización permanente y una indemnización de 200 euros por las vejaciones. La acusación particular elevó su petición hasta dos años de cárcel.
Finalmente, ambas partes llegaron a un acuerdo de conformidad. El jugador reconoció los hechos ocurridos el 8 de diciembre de 2024, cuando, según la denuncia, discutió con su entonces pareja, le gritó de forma agresiva y la golpeó, provocando su caída al suelo. La intervención del hijo de la mujer puso fin al episodio. Por este delito, Mencía fue condenado a 60 días de trabajos para la comunidad, un año de prohibición de comunicación o acercamiento y dos años de retirada del permiso de armas.
El segundo episodio de violencia que figuraba en la denuncia fue retirado tras negarlo ambas partes. En cuanto al delito leve de vejaciones, el jugador aceptó una pena adicional de cinco días de trabajos comunitarios, seis meses de alejamiento y el pago de 200 euros en concepto de indemnización.
El caso deja al Leyma Coruña a la espera de una resolución definitiva sobre el futuro contractual del jugador, mientras el club insiste en que actuará “una vez estudiada la sentencia completa y toda la documentación judicial correspondiente”.