El Leyma Coruña no falla en Zamora y alcanza un arranque reservado a la historia (69-81)
El Leyma Básquet Coruña sigue escribiendo páginas propias en la Primera FEB. Este sábado, en una de las pistas más exigentes del campeonato, el conjunto naranja superó a un Zamora combativo (69-81) para sellar su décima victoria consecutiva, un registro que solo tres equipos habían alcanzado antes en la historia de la categoría. El premio es doble: liderato reforzado y una condición de invicto que ya trasciende lo anecdótico.
Con la incorporación de Mus Barro a la convocatoria y la ausencia conocida de Jacobo, el equipo de Carles Marco afrontó un escenario hostil y eléctrico. El arranque fue espeso. El Leyma insistía en cargar el juego por dentro, pero sin continuidad ni acierto, y el Zamora tampoco encontraba fluidez ofensiva en un inicio trabado.
La pausa la puso Pacheco, primero con una asistencia de manual para Jorgensen y después con un 2+1 que devolvió oxígeno y orden a los coruñeses. A partir de ahí, el Leyma comenzó a reconocerse y a abrir una pequeña brecha que pudo ser mayor, de no ser por un lanzamiento casi imposible de Cuevas desde media pista que no entró por cuestión de décimas (12-17).
El Zamora reaccionó con carácter al inicio del segundo cuarto. Un parcial de 8-2 volteó el marcador y encendió el Ángel Nieto, pero el Leyma encontró respuestas. Mus Barro se estrenó con cuatro puntos importantes, y el equipo comenzó a imponer su presencia en el rebote, un factor clave para estabilizar el partido.
Con el paso de los minutos, los naranjas ajustaron atrás y ganaron confianza delante. Dídac Cuevas, con dos triples lejanos llenos de descaro, impulsó un nuevo estirón hasta la máxima ventaja, mientras la defensa empezaba a marcar diferencias. Al descanso, el Leyma mandaba con autoridad contenida (32-40).
Tras el intermedio, el guion no se rompió, pero sí se tensó. El Leyma manejaba ventajas cercanas a los diez puntos, aunque el Zamora, fiel a su espíritu competitivo, castigó varios errores y firmó un rápido 5-0 que volvió a apretar el marcador. Los coruñeses perdonaban más de la cuenta, y el partido se volvía incómodo.
De nuevo emergió Pacheco para romper la sequía ofensiva, aunque los ajustes defensivos no terminaban de asentarse. El Zamora aprovechó cada resquicio para mantenerse con opciones reales y cerró el tercer cuarto prácticamente en tablas (55-56), con todo por decidir.
Ahí apareció el peso del liderazgo. Guillem Jou, en modo capitán, abrió el último cuarto con un triple y un 2+1 que cambiaron la dinámica emocional del encuentro. El Leyma recuperó el dominio del rebote en el momento exacto y centró su ataque en el juego interior, donde empezó a construir la victoria con paciencia y solvencia.
El Zamora resistió mientras pudo, pero el oficio y la profundidad del conjunto coruñés terminaron imponiéndose. Ilimane Diop, con varias acciones de mucho mérito, puso el broche a un triunfo que ya no era solo un resultado más: era la confirmación de un inicio de temporada al alcance de muy pocos.
Diez victorias, liderato consolidado y una sensación clara: este Leyma Coruña no entiende de escenarios ni de contextos. Solo de competir, resistir y ganar.