El Leyma sigue sin freno: octava victoria y otra noche de autoridad en el Coliseum (101-89)
© Javier Alborés

El Leyma sigue sin freno: octava victoria y otra noche de autoridad en el Coliseum (101-89)

La dinámica del Leyma Coruña empieza a adquirir un tono casi intimidante. El equipo de Carles Marco avanza con una naturalidad pasmosa, como si cada partido fuera una demostración más de un plan que funciona a pleno rendimiento. Frente a un Melilla valiente, el conjunto coruñés volvió a imponer su ley en el Coliseum, imponiéndose por 101-89 y prolongando su impecable arranque en Primera FEB: ocho jornadas, ocho victorias, un liderato indiscutible.

Agitado, sin dueño claro

Melilla golpeó primero, tratando de marcar territorio, pero el dominio del inicio duró poco. Con Pacheco y Jorgensen llevando el ritmo, el Leyma tomó las riendas del choque, aunque sin la solidez defensiva habitual. Esa falta de precisión permitió que los visitantes se colaran por delante mediado el cuarto (16-17). Bastó el regreso de Pacheco para reactivar al equipo: un alley-oop finalizado por Thiam tras una asistencia del base brasileño volvió a encender al público. Aun así, Melilla se mantuvo cerca gracias a su acierto exterior, hasta que dos tiros libres de Jorgensen cerraron el tramo con ventaja local (25-22).

El segundo cuarto que cambió todo

Tras un arranque espeso y un 25-25 que parecía congelado, Pacheco desató el nudo del partido. Un triple, dos tiros libres y la sensación de que el Leyma había encontrado una grieta por la que crecer. A partir de ahí, el duelo se volcó hacia un solo lado. Diop firmó un mate explosivo. Cuevas y Cremo sumaron desde fuera. Radoncic atacó con determinación hasta establecer los 15 puntos de diferencia (48-33). Y todo ello con Cuevas manejando el ataque con una autoridad creciente. El 52-42 del descanso ya hablaba de un partido encaminado.

Tenso, áspero y emocional

Nada más volver, Jorgensen convirtió la técnica señalada al Leyma y Pacheco amplió la distancia. Sin embargo, Melilla se rehízo a base de triples, recortando la diferencia hasta el 58-54, justo en un tramo en el que el Leyma acumuló fallos desde la larga distancia de Jou, Radoncic, Diop y el propio Cuevas.
El ambiente se cargó en una acción entre Diop y Stilma: falta a favor del jugador del Leyma y, simultáneamente, antideportiva para el senegalés. El Coliseum explotó en protestas, y a partir de ahí el partido se jugó en una temperatura emocional altísima. Entre interrupciones, golpes y quejas, el Leyma encontró aire con un 2+1 de Thiam y un triple vital de Cuevas (69-61). Con los árbitros convertidos en protagonistas inesperados, el cuarto terminó en un 73-68 que dejaba todo por decidir.

Jou y Jorgensen cierran la noche

Melilla apretó de salida en el último periodo (73-71), pero ahí llegó la respuesta más contundente del último cuarto: dos triples seguidos de Jou que levantaron al pabellón, y dos penetraciones certeras de Jorgensen que volvieron a estirar la renta (84-76). Desde ese momento el Leyma jugó a favor de corriente y se permitió un cierre brillante en ataque, solo empañado por la descalificación de Diop tras una técnica.

El 101-89 final refuerza una evidencia: el Leyma no solo gana, impone una identidad. Corre, castiga, insiste, desgasta. Y cuando encuentra el momento adecuado, rompe los partidos sin mirar atrás. Ocho jornadas después, su trayectoria en Primera FEB no admite discusión.