El Monbus Obradoiro cumple en Son Moix y supera con autoridad al Fibwi Mallorca (63-87)
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El Monbus Obradoiro cumple en Son Moix y supera con autoridad al Fibwi Mallorca (63-87)

El Monbus Obradoiro sacó adelante su visita a Son Moix con un triunfo más sólido que brillante frente al Fibwi Mallorca (63-87). Tras unos primeros minutos irregulares, el conjunto gallego elevó el nivel defensivo, encontró la manera de frenar el ritmo del equipo local y terminó controlando el encuentro, que quedó prácticamente decidido tras el tercer cuarto.

El partido arrancó en un contexto complicado para los locales, todavía marcados por una semana convulsa en la isla tras la destitución de su entrenador, Pablo Cano. El Fibwi salió con mucha intensidad defensiva, muy agresivo en las líneas de pase y dificultando la circulación del balón del Obradoiro, que acumuló pérdidas en los primeros compases. Ese escenario, de presión constante y ritmo incómodo, recuerda al tipo de partido que puede plantear el Palencia el próximo domingo en Sar.

Tras unos minutos iniciales equilibrados llegó el primer golpe del equipo mallorquín. Su defensa provocó el atasco ofensivo visitante y, en ataque, encadenó tres triples consecutivos para abrir una brecha hasta el 20-12, obligando a Epi a detener el juego con un tiempo muerto. Capalbo, como ya sucediera en la primera vuelta, volvió a hacer daño penetrando hasta la pintura pese a ser el jugador más bajo sobre la pista.

El Fibwi parecía tener el partido bajo control y mantuvo su nivel pese a las rotaciones. El Obradoiro, sin embargo, empezó a ajustar en defensa y consiguió contener el daño. Dos triples —uno de Andersson y otro de Brito— permitieron a los santiagueses cerrar el primer cuarto todavía dentro del partido, aunque por detrás en el marcador (24-19).

Al conjunto gallego le estaba costando contener el ritmo del rival en los primeros periodos, algo que ya le había ocurrido en otros encuentros esta temporada. Pero cuando logró ajustar su defensa empezó a cambiar la dinámica del choque. Aunque el acierto exterior no terminaba de aparecer, Kravic encontró soluciones cerca del aro y sostuvo al equipo en ataque.

Epi apostó entonces por reforzar la pintura juntando a Galán y Etxeguren, una decisión que complicó mucho más las penetraciones del Fibwi. Capalbo dejó de encontrar caminos tan claros hacia el aro y los tiradores locales empezaron a tener más dificultades para lanzar con comodidad. Además, comenzaron a acumularse las faltas personales en el conjunto balear.

Con ese escenario, el Obradoiro logró darle la vuelta al marcador. Con el 32-31, el técnico visitante pidió tiempo muerto y, desde ese momento hasta el descanso, su equipo firmó un parcial de 5-13 que dejó el marcador en 37-44 al término de la primera mitad.

El partido quedó definitivamente encarrilado tras el paso por vestuarios. El Monbus Obradoiro arrancó el tercer cuarto con un contundente parcial de 2-15, sustentado en una defensa muy firme que provocó varias pérdidas del rival y permitió correr la pista. En ataque aparecieron Westermann y Barrueta, especialmente acertados desde el triple y en transición.

El Fibwi intentó reaccionar tras un tiempo muerto de Escalas, aprovechando el descanso de Westermann y Barrueta para firmar un parcial de 8-0. Pero la reacción no tuvo continuidad. El conjunto gallego volvió a tomar el control y amplió la ventaja hasta alcanzar los veinte puntos antes de entrar en el último periodo.

El arranque del cuarto final fue algo espeso para el Obradoiro. Falló un par de bandejas, perdió algunos balones y tardó más de tres minutos en volver a anotar. Sin embargo, el Fibwi tampoco logró aprovechar esa fase del partido. Llegó a reducir la diferencia hasta los quince puntos y tuvo una posesión para recortar aún más, pero el equipo santiagués entendió que la clave seguía estando en la defensa.

Con esa premisa volvió a tomar distancia y administró la ventaja con tranquilidad hasta el final, certificando una victoria clara en Mallorca.