El Obradoiro asalta la capital y derrota a Estudiantes con un magistral Barcello (78–79)
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El Obradoiro asalta la capital y derrota a Estudiantes con un magistral Barcello (78–79)

El Monbus Obradoiro logró en la jornada matinal de este domingo una victoria de prestigio en la cancha del Movistar Estudiantes en un duelo vibrante y de máxima igualdad entre dos de los máximos candidatos al ascenso. Los de Epi, liderados por un estelar Barcello y un incansable Quintela, supieron resistir los arreones locales y cerrar un encuentro que tuvo emoción hasta el último segundo.

Los santiagueses entraron bien al partido y exigiendo al Estu en defensa. Los madrileños nunca terminaron de encontrarse cómodos y solo podían golpear desde la línea de 3, sumando desde ella tres triples para un marcador de 9–17 que obligaba a Toni Ten a pedir tiempo muerto. Máxima ventaja para Obradoiro, que sumaba minutos después la máxima diferencia del encuentro con +9.

Seguirían comandando el electrónico los de Epi con un Kravic que comenzaba a ganar sensaciones tras su reciente debut y anotaba en la pintura. Mientras, el conjunto local continuaba manteniéndose desde el triple, aunque eso no evitó que fuese el Obra quien cerrase los 10 primeros minutos del choque con 18–24.

La estrella Granger volvía a pista, pero quien destacaba era Quintela con un triple desde la bombilla seguido por una sensacional bomba de corta distancia con la que sumaba 5 más. Volvían los gallegos a un +8 a favor (23–31) hasta que un parcial de 5-0 culminado por un triple de Garino obligaba a Epi a parar el partido con 28–31.

Fue precisamente ese acierto en el tiro exterior de la mano de Sanli, respondido también por un Barrueta que sumaba desde la esquina, lo que hizo que se llegase al descanso con ventaja mínima 39–40 para los compostelanos.

El Estu empezaba golpeando primero y recuperaba el liderazgo en el marcador con 41–40. No lideraban los madrileños desde el 3–2 inicial, pero el Obra supo mantener el ritmo con sendos triples de Barrueta y Barcello. Entraba el choque en el intercambio y en la fase de máxima igualdad.

Dos Anjos silenciaba al público con un espectacular mate con la zurda y Barcello continuaba aportando en un tercer cuarto donde se destacó como el mejor del Obra. Los gallegos, sin embargo, se metían desde muy pronto en problemas de faltas y entraban en bonus. Así sobrevivían, desde la línea de tiro libre, los madrileños, que dominaban el rebote y se ponían de nuevo por delante en el marcador y alcanzaban una máxima diferencia de +4 en todo el encuentro tras otro triple de Sasu Sanli.

Más cuesta arriba aún se les ponía a los de Epi cuando Galán acababa expulsado antes del final del tercer cuarto, pero un triple de Anderson y un nuevo canastón de Quintela mantenían al equipo en el partido, aunque con desventaja de 57–60.

Iniciaba el último cuarto con el Obra recortando diferencias, mientras Quintela robaba para forzar la falta en la transición y empatar 60–60, haciendo además a Toni Ten pedir tiempo. El Estu volvía a pista mucho más acertado y encadenando un parcial de 9–3 impulsado por un Sanli desatado y sumando su quinto triple y un 69–63 que hacía levantar de sus asientos a los aficionados azulones. Lundqvist respondió con sangre fría desde el triple (69–66), pero el Estu siguió castigando con físico y talento, y con un 2+1 de Granger alcanzó la máxima diferencia del partido (75–67).

El Obradoiro no se rindió: Barcello asumió galones y anotó de media distancia, seguido de un triple liberado de Anderson que devolvía la esperanza a los compostelanos (75–72). Quintela sumó dos más tras una buena penetración, y a continuación Barcello, en una acción descomunal desde ocho metros, volvió a poner a los santiagueses por delante (74–76).

Recuperaba la ventaja el Estudiantes (78–76) con Nwogbo desde la línea de personal y el partido entraba en su fase más caliente. Ahí decidió el estadounidense Barcello asumir de nuevo la responsabilidad y amasar el balón cuando más quemaba.

El propio Barcello penetraba sin conseguir anotar, pero Dos Anjos recogía el rebote y palmeaba para empatar el encuentro (78–78) y dar lugar a la acción decisiva del choque: mala toma de decisión del Estu y error de un Nwogbo que hasta entonces venía haciendo una segunda mitad de escándalo para que Barcello robara y lograse una falta que le mandaba a la línea de personal con apenas 3 segundos en el marcador. Desde allí, el estadounidense anotaba el primero y lanzaba luego a fallar para dejar sin tiempo al Estu. Granger lanzó un triple a la desesperada, pero el Obra se llevaba por la mínima un encuentro de altos vuelos (78–79).

Importantísima victoria del Obradoiro, que enmienda así definitivamente su mal arranque liguero y suma ya récord de 3-2, mientras que el conjunto madrileño pierde de esta forma su invicto y suma su primera derrota del curso.

Movistar Estudiantes (18–21–21–18): Granger (5), Silverio (10), Garino (12), McGrew (9) y Brimah (4) —quinteto inicial—; Filipovic (3), Salin (15), Giovannetti (-), Vaulet (6), Nwogbo (14), López (-) y González (-).

Monbus Obradoiro (24–16–17–22): Westermann (6), Barcello (15), Barrueta (14), Galán (-) y Dos Anjos (10) —quinteto inicial—; Grela (-), Quintela (15), Brito (1), Lundqvist (11), Andersson (3), Etxeguren (-) y Kravic (4).