El Real Madrid ha confirmado que su partido de la EuroLeague ante el Maccabi Rapyd Tel Aviv, correspondiente a la jornada 21 y previsto para el jueves 8 de enero, se disputará a puerta cerrada.
La decisión llega después de que el encuentro fuese catalogado como de alto riesgo por la State Commission against Violence, Racism, Xenophobia, and Intolerance in Sport. Tras esa calificación, el club blanco aceptó la recomendación de la Policía Nacional, procediendo a cerrar el acceso del público al recinto.
El choque se celebrará según el calendario previsto, pero sin aficionados en las gradas, un escenario que obligará a ambos equipos a adaptarse a un ambiente inusual en una competición donde el factor cancha suele tener un peso específico, especialmente en partidos de máxima exigencia.
El Real Madrid también ha detallado el procedimiento para los seguidores que ya habían adquirido su entrada. Todas las localidades serán reembolsadas de forma automática e inmediata, sin que los compradores tengan que realizar ningún trámite adicional.
En lo deportivo, el conjunto madridista llega a la cita situado en la 10ª posición de la clasificación, con un balance de 11-8, mientras que el Maccabi ocupa la 14ª plaza, con 8-11, en un duelo directo que puede resultar clave en la pelea por los puestos de acceso a la fase decisiva de la temporada.