El Real Madrid salió reforzado de un partido que se le complicó más de lo previsto y que solo pudo encarrilar en el último cuarto ante un Surne Bilbao Basket competitivo durante más de treinta minutos. El 82-70 final permitió a los de Sergio Scariolo evitar una semana en blanco tras las derrotas frente a Valencia Basket y Panathinaikos y prolongar su racha en el Movistar Arena: 35 triunfos consecutivos en la Liga Endesa como locales. Maledon (17 puntos, 23 de valoración) volvió a ser la referencia más constante, acompañado por Hezonja y un Garuba determinante en el momento clave.
El Madrid abrió el duelo con buenas selecciones ofensivas. Krämer acertó desde fuera en la primera acción y Deck sumó bajo el aro para marcar el ritmo. A Bilbao le costó encontrar continuidad, recurrió a las faltas para frenar los primeros ataques blancos y no encontró líneas claras hasta la entrada de Pantzar, que dio aire al equipo.
Aun así, el primer cuarto se cerró con ligera ventaja local (23-16), impulsado por los puntos de Hezonja y Maledon, muy presentes desde el arranque.
En el segundo período cambiaron las sensaciones. Con Tavares descansando, el Real Madrid tuvo que apoyarse en las ayudas de Garuba, Okeke y Procida para sostener la defensa. Llull, desde el perímetro, amplió la ventaja hasta los diez puntos (29-18), pero la respuesta visitante llegó de inmediato con un parcial de 0-9 que equilibró el encuentro.
Bilbao ganó presencia en el rebote (21 capturas por 15 del Madrid al descanso) y llegó mejor al tramo final del segundo cuarto. Un triple de Normantas sobre la bocina confirmó la remontada y envió a los de Ponsarnau al vestuario por delante: 39-43.
El tercer cuarto mantuvo el guion. Bilbao volvió a cargar pronto de faltas, pero no cedió la iniciativa. Pantzar marcó diferencias en situaciones abiertas y sostuvo la ventaja exterior (49-55). El Madrid entró en una fase de desaciertos, concediendo tiros cómodos y permitiendo que los visitantes alcanzaran su máxima renta (50-58).
Ahí emergió Maledon, que frenó la dinámica con un 2+1, y Tavares, que aprovechó un rebote ofensivo para anotar y reducir la brecha. Aquello cambió el ánimo local y el Madrid cerró el tercer cuarto con una mínima ventaja gracias a dos tiros libres del propio Maledon (63-62).
Con el marcador a favor, el Real Madrid encontró la solidez que le había faltado. Garuba encadenó siete puntos consecutivos, Llull organizó los ataques con más calma y el parcial se disparó hasta el 70-64 en apenas dos minutos de cuarto período.
Bilbao, sin Hilliard —baja de última hora por una fractura nasal—, perdió claridad en la creación. Cinco pérdidas de balón y un pobre 3/8 en tiros de dos pesaron demasiado en ese tramo, permitiendo al Real Madrid imponer su físico, su defensa y el ritmo que hasta entonces no había logrado mantener.
El choque se cerró sin sobresaltos para los de Scariolo, que certificaron el 82-70 y dejaron atrás una semana complicada en Europa, firmando una victoria que llegó más tarde de lo que indicaba el marcador final.
82 - Real Madrid (23+16+24+19): Campazzo (8), Krämer (4), Deck (6), Hezonja (15), Tavares (7) -cinco inicial-, Maledon (17), Llull (10), Abalde (6), Procida (-), Okeke (-), Almansa (-), Garuba (9).
70 - Surne Bilbao Basket (16+27+19+8): Frey (7) Jaworski (9), Lazarevic (9), Petrasek (5), Hlinason (8) -cinco inicial-, Pantzar (14), Normantas (6), Sylla (2), Font (6), Bagayoko (-), Krampelj (4), Zecevic (-).