El Real Madrid sobrevive al empuje del Tenerife, 72-71
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El Real Madrid sobrevive al empuje del Tenerife, 72-71

El Martín Carpena asistió a una semifinal vibrante en la que el Real Madrid necesitó agotar hasta la última gota de energía para superar a La Laguna Tenerife (71-72). El conjunto blanco, con Sergio Scariolo estrenándose en el banquillo en esta competición, llegó a estar diez puntos abajo al descanso, pero logró enderezar el rumbo en los instantes finales. Gabi Deck, pese a sus problemas físicos, se erigió en pieza indispensable junto a Llull y Feliz, mientras que Shermadini fue el gran azote canario con 23 tantos.

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El duelo comenzó con protagonismo claro de Tavares y Kostadinov, responsables de los primeros once puntos de la velada. El intercambio de golpes marcó un inicio equilibrado, hasta que Deck y Bruno Fernando activaron a los madridistas para firmar un parcial que obligó a Txus Vidorreta a detener el juego. La reacción aurinegra no tardó: Joan Sastre y Marcelinho Huertas devolvieron la iniciativa a los insulares, que cerraron el primer acto por detrás únicamente por un punto (18-17).

En el segundo cuarto, el Real Madrid parecía tener la situación bajo control gracias a su fortaleza en la pintura. Sin embargo, el acierto exterior del Tenerife cambió por completo el panorama. Giedraitis y Huertas castigaron desde el perímetro y las pérdidas de Campazzo contribuyeron a que los canarios abrieran brecha. Jaime Fernández y Shermadini sumaron para elevar la renta hasta los diez al intermedio (35-45), tras un periodo donde Scariolo llegó a gastar dos tiempos muertos en apenas un par de minutos para frenar la sangría.

El regreso de vestuarios mantuvo la misma tensión. Un nuevo triple de Huertas acrecentó las dudas en la defensa blanca, aunque Llull y Tavares trataron de sostener al equipo. Kramer respondió en la pintura para los de Vidorreta, mientras que la conexión habitual entre Huertas y Shermadini continuaba generando problemas. Aun así, el Real Madrid fue recortando poco a poco y cerró el tercer cuarto todavía por debajo, aunque con la sensación de seguir con vida (55-60).

El último parcial fue un ejercicio de resistencia. Ambos conjuntos encadenaron errores en los primeros compases, pero el rebote permitió al Madrid mantenerse a flote ante un Tenerife cada vez más castigado físicamente. Una antideportiva discutida devolvió aire a los de Scariolo y, poco después, un triple de Abalde les dio ventaja por primera vez en mucho tiempo. Shermadini mantuvo el pulso con un palmeo, pero Llull y Deck respondieron con determinación.

Dos tiros libres del alero argentino colocaron a los blancos arriba con veinte segundos en el reloj. La última posesión fue para Jaime Fernández, cuyo triple no encontró destino. Abalde atrapó el rebote decisivo y selló la clasificación para la final.