¿Os acordáis de Zan Mark Sisko? El base esloveno, que apenas llegó a disputar un único partido oficial con el Río Breogán antes de anunciar su retirada por motivos personales, ha protagonizado un regreso inesperado y espectacular al baloncesto profesional.
Tras dos años alejado de las canchas, Sisko decidió volver a vestirse de corto este curso con la Cibona Zagreb. Y lo ha hecho a lo grande: en la FIBA Europe Cup, firmó una actuación de las que dejan huella.
26 puntos, 10 rebotes, 9 asistencias y 1 robo, con unos números de tiro sobresalientes: 7/9 en dobles y 4/7 en triples, para un total de 38 de valoración. Se quedó a un solo pase de canasta de completar un triple-doble histórico en la competición.
Su explosión ha tenido un eco especial en Lugo, donde apenas se le pudo ver vestido de celeste. Entonces, su retirada repentina dejó desconcertada a la afición del Breo. Ahora, dos años más tarde, ha demostrado que su talento sigue intacto y que todavía tiene mucho que aportar en la pista.
Sisko, que en su día fue uno de los bases más prometedores del baloncesto esloveno y pasó por equipos como Bayern Munich, vuelve a ponerse en el escaparate internacional con una actuación antológica que muchos en Europa no tardarán en recordar.