España cayó 89-95 ante Portugal en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza y encajó la segunda derrota de su historia frente a la selección lusa. El estreno de la segunda fase de clasificación para el Mundial de Catar 2027 no pudo salir peor: la de Chus Mateo suma su segunda derrota del proceso y viaja a Atenas con el margen reducido.
Un partido de siete cambios de liderato
El aviso estaba en la previa y no se escuchó. Portugal salió a imponer físico, se llevó los primeros minutos pese al arranque de Joel Parra (14-21) y obligó a España a remar desde atrás. La mejora defensiva y el acierto exterior devolvieron la igualdad, y con la primera rotación —Mario Saint-Supéry y Baba Miller haciendo daño en el rebote ofensivo y desde el tiro libre— la selección se puso 36-28. Duró poco: los portugueses recuperaron el pulso desde el triple y se fueron al descanso mandando (41-47).
El tercer cuarto fue el bueno. Brizuela y Cárdenas lanzaron a España hasta el 68-59, la máxima del partido. Y entonces llegó el bloqueo: tres puntos en tres minutos, 71-71 al final del periodo y un último cuarto que arrancó con cuatro pérdidas españolas en los primeros ataques. Portugal no perdonó. Un triple de Cárdenas rompió momentáneamente la sequía, pero los lusos ya mandaban (76-82), se pusieron 87-78 a falta de 3:24 y administraron el resto.
Los números que explican la derrota
España cometió 19 pérdidas, sufrió 11 robos y concedió 27 puntos a partir de esos balones perdidos. Ese es el partido entero: siete cambios de liderato y ocho empates decididos por lo que la selección regaló, no por lo que Portugal construyó.
Travante Williams, el alero naturalizado que en su día jugó en el Manresa, fue el máximo anotador luso con 22 puntos y el jugador que España nunca supo frenar. Le acompañaron Diogo Ventura (17), Neemias Queta (16 puntos y 9 rebotes) y Ruben Prey (15). Por el lado español, Darío Brizuela firmó 19 puntos con cuatro triples, Álvaro Cárdenas 18 con 4 rebotes y 4 asistencias, y Joel Parra 17.
Los debutantes y lo que viene
Aday Mara vivió su estreno como internacional absoluto en su ciudad, con puntos, rebotes y tapones en el reparto, aunque el resultado le arruinó la noche. También debutó Baba Miller, que tuvo minutos de impacto en la primera rotación del segundo cuarto.
Con este resultado, España baja a 5-2 y Portugal sube a 4-3 en el grupo I, a la espera de los partidos de Ucrania y Montenegro. Se clasifican los tres primeros de cada grupo, así que el margen sigue existiendo, pero se ha estrechado y quedan cinco jornadas por delante, dos de ellas contra estos mismos portugueses. El lunes, a las 18:00, España visita a Grecia en Atenas en un partido que ha pasado de trámite a obligación.