La EuroLeague 2025-26 entra en su Jornada 22 de la temporada regular, y el calendario cruza a dos equipos instalados en la zona alta que buscan reencontrarse con la victoria. Fenerbahce Beko Istanbul (13-7) recibe a Valencia Basket (14-7) este viernes
El conjunto turco llega al partido tras un compromiso exigente ante Dubai, un encuentro en el que el rendimiento ofensivo de Wade Baldwin —autor de 21 puntos— no fue suficiente para asegurar el triunfo. Más allá del resultado, aquel choque dejó dos lecturas claras para Fenerbahce: la necesidad de reforzar el control del rebote, tras verse claramente superado en ese apartado, y el impacto que puede tener la reciente baja por lesión de Bonzie Colson, que limita la rotación interior y la capacidad física del equipo.
En ese contexto, la atención también se centra en la última incorporación del equipo local. Nando De Colo podría debutar precisamente ante el club en el que inició su carrera en la EuroLeague hace ahora 15 años. Su llegada está llamada a aliviar la carga en el perímetro y a ofrecer una alternativa de calidad en la generación de juego, algo especialmente relevante en un tramo de calendario tan exigente.
Enfrente estará un Valencia Basket que ha mostrado una identidad muy marcada a lo largo del curso, especialmente en el dominio del rebote y la agresividad cerca del aro. Jugadores como Jaime Pradilla y Matt Costello representan esa vocación constante por castigar el rebote ofensivo y sostener al equipo en los momentos de menor fluidez anotadora.
Otro de los focos del partido estará en la defensa sobre Kam Taylor. El exterior de Valencia fue uno de los grandes protagonistas del duelo disputado en octubre, en el que el conjunto taronja se impuso con claridad a Fenerbahce, y firmó entonces 17 puntos. Su capacidad para anotar desde el bote y atacar los desajustes será una de las principales preocupaciones del plan defensivo del equipo turco.
Con ambos equipos situados en posiciones altas de la clasificación y en plena pelea por consolidarse en la zona de playoffs, el choque del viernes se presenta como una prueba de madurez competitiva. Fenerbahce buscará imponer mayor dureza física en casa, mientras que Valencia tratará de sostener su identidad desde el rebote y la continuidad ofensiva, en un duelo que promete intensidad desde el salto inicial.