BELGRADO. El Partizan de Belgrado firmó una de las actuaciones más impactantes de su temporada en la EuroLeague al imponerse con autoridad al Panathinaikos por 78-62, un triunfo construido desde la intensidad colectiva, el empuje de un Belgrade Arena abarrotado y un dominio sostenido que dejó sin respuesta al conjunto griego.
El partido, correspondiente a la Jornada 27 de la EuroLeague, confirmó lo ajustado de los márgenes competitivos de la competición. Antes del salto inicial, el Panathinaikos doblaba en victorias al Partizan, pero el equipo dirigido por Joan Peñarroya firmó su mejor versión del curso para cambiar por completo el guion previsto.
Desde los primeros minutos, el conjunto serbio impuso un ritmo alto y una defensa asfixiante. El control del rebote y la pintura fue una constante durante todo el encuentro, con Tonye Jekiri, Dylan Osetkowski e Isaac Bonga limitando de forma eficaz a los interiores del Panathinaikos y marcando territorio en ambos lados de la pista.
El ataque del Partizan se sostuvo en un esfuerzo coral. Cameron Payne lideró la anotación con 18 puntos, a los que añadió cinco asistencias y cuatro rebotes, mientras que Sterling Brown aportó 16 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias. Isaac Bonga sumó 16 puntos y Bruno Fernando añadió 11, completando una producción equilibrada que mantuvo siempre a los locales por delante.
El Panathinaikos nunca encontró continuidad ofensiva. T.J. Shorts fue el único jugador capaz de sostener a su equipo, firmando 21 puntos y evitando una ruptura aún mayor en el marcador, aunque su impacto resultó insuficiente para alterar la dinámica del encuentro.
El equipo de Ergin Ataman llegó al descanso ya con una desventaja de dobles dígitos y tampoco logró reaccionar tras el paso por vestuarios. El Partizan amplió la diferencia durante el tercer cuarto y alcanzó el último periodo con una renta decisiva (66-42), controlando por completo el ritmo del partido.
En el tramo final del tercer cuarto, el encuentro vivió un episodio disciplinario relevante. Nikos Rogkavopoulos fue expulsado tras empujar a Arijan Lakić, una acción que simbolizó la frustración visitante ante el dominio local.
El último cuarto confirmó el desenlace. El Partizan gestionó la ventaja con solvencia, neutralizó cualquier intento de reacción y cerró una victoria clara que se convierte en la más amplia del equipo serbio en la presente temporada de la EuroLeague.