ATENAS. El Real Madrid derrotó al Valencia Basket por 90-105 en la segunda semifinal de la Final Four de la EuroLeague y jugará este domingo la final continental frente al Olympiacos, impulsado por una exhibición ofensiva de Mario Hezonja y un enorme trabajo colectivo en los momentos decisivos.
El conjunto blanco tuvo que trabajar mucho más de lo que refleja el marcador final ante un Valencia Basket competitivo y valiente, que nunca dejó de responder durante gran parte de la semifinal de la EuroLeague.
El inicio del encuentro fue tremendamente dinámico. El Real Madrid encontró rápidamente puntos desde el perímetro con Alberto Abalde y Mario Hezonja, pero el equipo taronja reaccionó con personalidad y llegó incluso a ponerse por delante tras un parcial de 9-0 en el primer cuarto.
Los valencianos cerraron los primeros diez minutos con ventaja gracias a un triple de Sergio Larrea y una canasta de Braxton Key, obligando al conjunto de Chus Mateo a reajustar su ataque para evitar complicaciones mayores.
Ahí aparecieron Facundo Campazzo y Gabriel Deck. Ambos asumieron el control del partido en los momentos más delicados para el Real Madrid, acelerando el ritmo ofensivo y castigando las pérdidas defensivas del Valencia Basket. También Usman Garuba aportó presencia física en la pintura antes del descanso, permitiendo que los blancos alcanzaran una ventaja de diez puntos justo antes de marcharse al vestuario.
Pese a ello, el Valencia Basket consiguió mantenerse con vida. El equipo de Pedro Martínez resistió incluso sin la mejor versión de Jean Montero durante buena parte del partido y siguió encontrando soluciones para evitar que el Real Madrid rompiera definitivamente la semifinal.
Pero el gran golpe llegó tras el descanso. Mario Hezonja protagonizó un tercer cuarto extraordinario desde la línea de tres puntos, castigando una y otra vez la defensa valenciana y liderando una ventaja madridista que alcanzó los 16 puntos, una diferencia que empezó a parecer definitiva en este duelo de la EuroLeague.
La nota negativa para el Real Madrid llegó con la lesión de Usman Garuba. El interior español cayó lesionado cuando corría hacia un ataque y las primeras imágenes hicieron saltar todas las alarmas por una posible rotura del tendón de Aquiles. Garuba abandonó la pista sin poder apoyar el pie, en una acción que dejó muy tocado emocionalmente al equipo blanco.
Durante varios minutos, el Real Madrid perdió fluidez ofensiva y dejó de anotar en juego, afectado por el impacto anímico de la lesión. Sin embargo, el excelso nivel de Gabriel Deck y Mario Hezonja terminó siendo suficiente para sostener la ventaja y cerrar el triunfo sin excesivos sobresaltos.
Con esta victoria, el Real Madrid disputará la 22ª final de Copa de Europa de su historia y buscará este domingo un nuevo título de EuroLeague frente al Olympiacos en Atenas.
Valencia Basket, pese a la derrota, firmó una semifinal muy competitiva y volvió a demostrar el enorme crecimiento del proyecto taronja esta temporada en la máxima competición continental.