La EuroLeague se juega su futuro el 5 de octubre: una posible oferta de la NBA o su propio modelo de franquicias
El baloncesto europeo de clubes puede cambiar de dueño. El próximo 5 de octubre, los propietarios de los clubes de la EuroLeague se reúnen en Villa d'Este, a orillas del lago de Como, en una cumbre organizada por el Olimpia Milano. Este tipo de encuentros son poco frecuentes y suelen reservarse para decisiones capaces de redefinir la competición.
Según La Gazzetta dello Sport, en esa reunión podría presentarse una eventual oferta de la NBA para adquirir la EuroLeague, después del consejo de gobernadores del lunes. Conviene subrayar el condicional: se habla de una posibilidad, no de una propuesta formalizada.
Las dos vías sobre la mesa
La disyuntiva está planteada en términos bastante nítidos.
La primera opción sería aceptar una propuesta de la NBA y abrir un capítulo nuevo bajo el paraguas de la liga más poderosa del mundo. La segunda, seguir adelante con la estrategia que el consejero delegado de la competición, Chus Bueno, ya ha presentado a los clubes: expandir la liga y transitar hacia un modelo de franquicias permanentes.
Y esa segunda vía no es un plan sobre el papel. Según las informaciones publicadas, el proceso ya ha atraído propuestas vinculantes de franquicia por un total cercano a los 700 millones de euros en cuotas de entrada. Es decir, la EuroLeague tiene dinero comprometido para seguir sola si lo decide.
El contexto: la NBA ya tiene su propio proyecto europeo
La clave para entender el movimiento está en lo que la NBA lleva meses preparando por su cuenta: una liga europea propia, cuyo lanzamiento se sitúa en 2027. Con ese proyecto en marcha, la liga norteamericana afronta dos caminos posibles para entrar en Europa: competir contra la EuroLeague o quedársela.
Bueno ha dejado claro que una asociación sigue siendo posible, pero también que la competición europea está preparada para avanzar de forma independiente si no se alcanza un acuerdo. Esa es exactamente la posición negociadora que se pondrá a prueba el 5 de octubre.
Por qué importa desde España
Cuatro clubes españoles compiten en la EuroLeague —Real Madrid, Barça, Baskonia y Valencia Basket— y cualquiera de los dos escenarios les afecta de lleno.
Un modelo de franquicias permanentes cambiaría la relación entre la competición europea y las ligas nacionales, y plantearía preguntas incómodas sobre el encaje de la ACB. Una adquisición por parte de la NBA implicaría además un cambio de gobernanza, de criterios de acceso y, previsiblemente, de estructura económica.
Todo esto llega, además, en un momento en el que el mapa continental ya se está moviendo por otras vías: la irrupción del Dubái con capacidad de gasto muy superior a la media, el hundimiento económico del Mónaco tras haber sido finalista, o la creación de torneos nuevos como la SuperCup de Abu Dabi. Son síntomas de lo mismo: una competición buscando otro modelo de negocio.
Lo que se decida en Como marcará qué forma acaba tomando.