La cenicienta de la EuroBasket 2025 ya tiene nombre propio. Finlandia derrotó a Georgia por 93-79 en el Arena Riga y logró un pase histórico a las semifinales, algo que nunca antes había conseguido en el torneo continental. La marea azul y blanca teñirá la capital letona durante el fin de semana, con la afición nórdica celebrando un hito que llevaba décadas gestándose
El conjunto dirigido por Lassi Tuovi impuso su estilo desde el inicio. Mientras que el técnico georgiano Aleksandar Dzikic buscaba un partido lento, con juego interior y posesiones largas, Finlandia aceleró el ritmo y en apenas seis minutos el choque pasó de un 12-12 a un 28-15, gracias a un parcial demoledor culminado con un triple sobre la bocina de Mikael Jantunen.
La ventaja llegó a rondar los 20 puntos, aunque Georgia, liderada por Sandro Mamukelashvili y Tornike Shengelia, logró acercarse hasta el -6 a falta de siete minutos. Pero en ese momento apareció la serenidad finlandesa: Miro Little clavó un triple lejano, Goga Bitadze cometió una falta antideportiva y un par de acciones después, con el acierto de Olivier Nkamhoua, Finlandia volvía a despegarse (81-67), dejando el choque prácticamente sentenciado.
Aunque Lauri Markkanen volvió a ser el faro (17 puntos, 6 rebotes y 4 tapones), el héroe de la noche fue Mikael Jantunen, autor de 19 puntos y 5 rebotes, además de tres triples tempraneros que marcaron la dinámica del partido. El ala-pívot ya había brillado contra Serbia desde la defensa, y frente a Georgia lo hizo desde el ataque. Con él en pista, Finlandia fue +12.
El dato más contundente estuvo en el tiro exterior: Finlandia anotó 10 de sus 15 triples en la primera mitad. Fue la cuarta vez que, bajo Tuovi, el equipo supera los 50 puntos en una primera parte de EuroBasket. Antes de su llegada, la única vez que lo había logrado fue en 1955, frente a Inglaterra.
El resultado es la culminación de un proceso. Finlandia fue 16ª en 2015, 11ª en 2017 y 7ª en 2022. Ahora, en 2025, ya está entre los cuatro mejores del continente y a dos triunfos de levantar el trofeo. En Riga se hicieron sentir los 5.000 aficionados finlandeses que viajaron para apoyar, coreando sin descanso el “¡Suomi! ¡Suomi!”.
Desde el banquillo, Sasu Salin y Edon Maxhuni completaron la exhibición con 29 puntos combinados y un 6/8 en triples, confirmando que no se trató de una gesta aislada, sino de un equipo con recursos profundos y consistentes.
Georgia también escribió historia al alcanzar por primera vez los cuartos de final. El esfuerzo de los de Dzikic fue reconocido por el millar de seguidores que se situó tras su banquillo. Tornike Shengelia firmó 18 puntos, 5 asistencias y 4 rebotes, aunque acabó expulsado tras encadenar una falta antideportiva sobre Maxhuni y una técnica con 3:30 por jugarse.
Finlandia ya espera rival en semifinales, que saldrá del duelo entre Alemania y Eslovenia. Sea cual sea el cruce, el conjunto nórdico ha demostrado que no está en Riga para ser un invitado: ha llegado para competir entre los grandes.
El conjunto dirigido por Lassi Tuovi impuso su estilo desde el inicio. Mientras que el técnico georgiano Aleksandar Dzikic buscaba un partido lento, con juego interior y posesiones largas, Finlandia aceleró el ritmo y en apenas seis minutos el choque pasó de un 12-12 a un 28-15, gracias a un parcial demoledor culminado con un triple sobre la bocina de Mikael Jantunen.
La ventaja llegó a rondar los 20 puntos, aunque Georgia, liderada por Sandro Mamukelashvili y Tornike Shengelia, logró acercarse hasta el -6 a falta de siete minutos. Pero en ese momento apareció la serenidad finlandesa: Miro Little clavó un triple lejano, Goga Bitadze cometió una falta antideportiva y un par de acciones después, con el acierto de Olivier Nkamhoua, Finlandia volvía a despegarse (81-67), dejando el choque prácticamente sentenciado.
Aunque Lauri Markkanen volvió a ser el faro (17 puntos, 6 rebotes y 4 tapones), el héroe de la noche fue Mikael Jantunen, autor de 19 puntos y 5 rebotes, además de tres triples tempraneros que marcaron la dinámica del partido. El ala-pívot ya había brillado contra Serbia desde la defensa, y frente a Georgia lo hizo desde el ataque. Con él en pista, Finlandia fue +12.
El dato más contundente estuvo en el tiro exterior: Finlandia anotó 10 de sus 15 triples en la primera mitad. Fue la cuarta vez que, bajo Tuovi, el equipo supera los 50 puntos en una primera parte de EuroBasket. Antes de su llegada, la única vez que lo había logrado fue en 1955, frente a Inglaterra.
El resultado es la culminación de un proceso. Finlandia fue 16ª en 2015, 11ª en 2017 y 7ª en 2022. Ahora, en 2025, ya está entre los cuatro mejores del continente y a dos triunfos de levantar el trofeo. En Riga se hicieron sentir los 5.000 aficionados finlandeses que viajaron para apoyar, coreando sin descanso el “¡Suomi! ¡Suomi!”.
Desde el banquillo, Sasu Salin y Edon Maxhuni completaron la exhibición con 29 puntos combinados y un 6/8 en triples, confirmando que no se trató de una gesta aislada, sino de un equipo con recursos profundos y consistentes.
Georgia también escribió historia al alcanzar por primera vez los cuartos de final. El esfuerzo de los de Dzikic fue reconocido por el millar de seguidores que se situó tras su banquillo. Tornike Shengelia firmó 18 puntos, 5 asistencias y 4 rebotes, aunque acabó expulsado tras encadenar una falta antideportiva sobre Maxhuni y una técnica con 3:30 por jugarse.
Finlandia ya espera rival en semifinales, que saldrá del duelo entre Alemania y Eslovenia. Sea cual sea el cruce, el conjunto nórdico ha demostrado que no está en Riga para ser un invitado: ha llegado para competir entre los grandes.