El regreso de Myles Turner al Gainbridge Fieldhouse fue cualquier cosa menos tranquilo, y el desenlace terminó teniendo la firma del jugador más temido por la grada local. Giannis Antetokounmpo, con una frialdad imperturbable, decidió el duelo con un lanzamiento de media distancia sobre la bocina que dio la victoria a Milwaukee Bucks por 117-115 ante unos Indiana Pacers combativos pese a sus ausencias.
El griego completó una actuación de autoridad: 33 puntos, 13 rebotes y 5 asistencias, con un 14 de 21 en tiros de campo. A su lado, Kyle Kuzma aportó 15 tantos para un conjunto que suma su tercer triunfo en los últimos cuatro encuentros y se adjudica el primer asalto de la temporada frente a un rival divisional al que ya se ha medido más de veinte veces desde 2023.
La noche tenía carga emocional. Turner, héroe durante años en Indianápolis y nuevo jugador de los Bucks tras su firma como agente libre en julio, fue recibido entre abucheos desde la presentación del vídeo homenaje previo al salto inicial. Su rendimiento, sin embargo, fue discreto: 9 puntos, 7 rebotes y 5 tapones, con solo dos puntos en la segunda mitad, precisamente en una canasta que puso por delante a Milwaukee (113-111) con poco más de dos minutos por jugarse.
Indiana, sin embargo, no se rindió. Liderados por un brillante Pascal Siakam (32 puntos y 8 asistencias) y un Isaiah Jackson que firmó su mejor actuación en casi cuatro años (21 puntos y 10 rebotes), los Pacers lograron remontar una desventaja de once tantos en los minutos finales. Aaron Nesmith culminó la reacción con una penetración que igualó el marcador a 115 con apenas 14 segundos en el reloj.
El tiempo muerto de los Bucks dio paso a la secuencia definitiva: balón para Antetokounmpo, sin cesiones, sin ayudas, y un lanzamiento a media distancia que atravesó la red justo cuando sonaba la bocina. El campeón de dos MVP volvió a recordar por qué su dominio trasciende estadísticas y tendencias: cuando el partido depende de una sola jugada, Giannis sigue siendo la respuesta.