Gilgeous-Alexander explota con 55 puntos y asalta el feudo de los Pacers tras dos prórrogas, 141-135
El vigente MVP iguala a Westbrook con cinco partidos de 50 o más puntos en una noche vibrante marcada por la tensión, las faltas y el homenaje a Nancy Leonard en Indianápolis
La temporada acaba de empezar, pero Shai Gilgeous-Alexander ya está escribiendo capítulos dignos de leyenda. En una velada maratoniana en el Gainbridge Fieldhouse, el canadiense firmó 55 puntos, su máxima anotación en la NBA, y condujo a los Oklahoma City Thunder a una nueva victoria en doble prórroga (141-135) frente a los Indiana Pacers, en la reedición de las pasadas Finales.
El vigente MVP ofreció una actuación monumental, controlando cada aspecto del partido y exhibiendo la calma que lo distingue en los momentos de mayor presión. Anotó 15 de 31 tiros de campo y convirtió 23 de 26 tiros libres, añadiendo 8 rebotes y 8 asistencias en una actuación que, por intensidad y liderazgo, recordó a los mejores días de Russell Westbrook, con quien ahora iguala el récord de la franquicia: cinco encuentros de 50 o más puntos.
El desenlace llegó, cómo no, de la mano de Shai. En el arranque de la segunda prórroga, desató una racha letal que terminó por inclinar la balanza. Incluso hubo polémica: cuando parecía que Obi Toppin había robado un saque de fondo que podía cambiar el guion, los árbitros concedieron un discutido tiempo muerto a Oklahoma City, lo que permitió a los Thunder reorganizarse y sentenciar.
Ajay Mitchell completó su mejor actuación como profesional con 26 puntos, mientras que Aaron Wiggins (23 y 9 rebotes) y Isaiah Hartenstein (14 rebotes) aportaron la solidez necesaria en los minutos finales. Con este triunfo, Oklahoma City arranca la defensa del título con dos victorias consecutivas en doble prórroga, una señal inequívoca del carácter competitivo del equipo de Mark Daigneault.
Al otro lado, los Pacers resistieron como pudieron pese a un panorama adverso. Sin Tyrese Haliburton ni T.J. McConnell, y tras perder a Andrew Nembhard por un problema en el hombro izquierdo durante la primera parte, el conjunto local encontró oxígeno en Bennedict Mathurin (36 puntos y 11 rebotes) y Pascal Siakam (32 y 15). La eliminación por faltas de Mathurin en la primera prórroga resultó, sin embargo, un golpe decisivo.
El partido fue tan eléctrico como accidentado: 70 faltas personales en total y una técnica al entrenador Rick Carlisle, síntoma de la tensión que se respiró durante toda la noche. Ninguno de los dos equipos logró despegarse más de siete puntos, lo que mantuvo la incertidumbre hasta el bocinazo final.
Antes de que el balón se pusiera en juego, Indianápolis vivió un momento cargado de emoción. Los Pacers colgaron su estandarte de campeones del Este y rindieron tributo a Nancy Leonard, la matriarca de la franquicia, fallecida el pasado septiembre a los 93 años. Fue ella quien, en 1977, impulsó la campaña que salvó al equipo de la desaparición.
Pero cuando se apagaron los focos del homenaje, la noche tuvo dueño: Shai Gilgeous-Alexander, imparable, magnético y absolutamente decisivo. En apenas dos partidos, ya ha recordado por qué el trono de la NBA lleva su nombre.