El conjunto coruñés reafirmó su liderato en Primera FEB con una victoria de carácter ante el Movistar Estudiantes, en un duelo de alto nivel que se decidió en un brillante último cuarto. Los de Carles Marco fueron de menos a más y acabaron imponiendo su ritmo y su defensa para llevarse un triunfo de enorme valor.
El inicio tuvo color azul. Con Jayson Granger al mando y el acierto exterior de Garino, McGrew y Silverio, el Estudiantes tomó pronto la delantera, dominando el primer cuarto con un sobresaliente 7/10 en triples. El Leyma, pese a capturar hasta seis rebotes ofensivos, no logró transformar esa intensidad en puntos y cerró el primer acto con once tantos de desventaja (27-16).
El conjunto coruñés reaccionó en el segundo parcial. Sin Granger en pista, los gallegos firmaron un parcial de 0-6 para volver al partido, con buenas acciones de Pacheco y Cremo. Sin embargo, el acierto puntual del Estu desde el perímetro y la aportación interior de Nwogbo devolvieron la calma al cuadro madrileño, que se marchó al descanso con ventaja (47-38).
Tras el paso por vestuarios, el Leyma subió la intensidad defensiva. Con Diop más firme en la pintura y Jorgensen empezando a encontrar espacios, el equipo gallego redujo la diferencia, aunque un tramo final con errores castigados y dos técnicas consecutivas permitió al Estudiantes mantener su renta de once puntos (66-55).
El último cuarto fue una demostración de carácter. Jou y Jorgensen encendieron la remontada con triples consecutivos, Jacobo Díaz completó la reacción desde el perímetro (73-75) y el Leyma pasó a controlar el ritmo del encuentro. Garino sostuvo a los locales con acciones individuales, pero los coruñeses respondieron con temple y eficacia.
En los instantes finales, el conjunto de Carles Marco se mantuvo sólido atrás y resolvió con acierto desde la línea de tiros libres. Jacobo Díaz, con un triple clave y un mate final tras robo de Jorgensen, sentenció el partido en el pabellón donde dio sus primeros pasos.
El Leyma Coruña se mantiene invicto y amplía su ventaja al frente de la clasificación, firmando una victoria de prestigio que refuerza su condición de líder y confirma la madurez competitiva de un equipo que nunca se da por vencido.