Un enorme Real Madrid pasó por Barcelona. Los de Sergio Scariolo cuajaron una gran actuación y derrotaron con claridad al Barça por 76 a 95. El cuadro local aguantó el primer cuarto, para posteriomente ser superado por el vendaval blanco. El encuentro no hizo más que reflejar la realidad de ambos conjuntos.
El Madrid liderado por el trío Campazzo-Procida-Hezonja, suma así su triunfo número veintiuno en ACB. Cómo dato a tener en cuenta, los doce jugadores del roster blanco anotaron en la tarde-noche de hoy.
Un clásico siempre es un clásico, y su inicio no defraudó. Desde el salto inicial, se vio a los dos equipos muy concentrados en pista. El Barça liderado por un enérgico Jan Vesely (4 puntos) sumaba los primeros puntos de los azulgranas. Un mate estratosférico del checo, hacía saltar al aficionado culé de su asiento. Pese a ello, la puesta en escena merengue había sido muy seria. Mario Hezonja (4 puntos) comenzó acertado y el Real Madrid se situó por delante en el marcador (7-8 minuto 5).
Los entrenadores comenzaron a mover el banquillo, ya que el ritmo y el nivel físico eran muy elevados. La irrupción del recuperado para el encuentro de hoy, Toko Shengelia, unido a los puntos de Fall (4 puntos), fueron claves para que el Barça se anotara el primer asalto (18-15 minuto 10). Los de Xavi Pascual estaban dando muy buenas sensaciones en este arranque de partido.
Sergio Scariolo llamó al orden a los suyos, que salieron con otra actitud a pista. Con un parcial de 0 a 10, finalizado con un triple de Gabriele Procida (7 puntos), el cuadro blanco volvió a tomar la iniciativa (18-25 minuto 13).
El Barça había entrado en colapso. Incapaz de contener el vendaval visitante y, anulado en ataque, el encuentro amenazó con romperse. Un triple de Sergi Llull, le dio la máxima ventaja a los blancos (22-37 minutos 15). El parcial de 4 a 22 podía destrozar la confianza local.
El Real Madrid era amo y señor del partido. El triple final de Satoransky maquilló un poco el resultado. Los de Scariolo habían hecho un excelso segundo acto, anotando la friolera de 36 puntos. El fantástico 9 de 12 desde la linea de tres y el dominio en el rebote (12 a 19) eran demasiado para los azulgranas. Al descanso, clara victoria blanca por 33 a 51.
Xavi Pascual buscó revulsivos tras la salida de vestuarios, dando entrada a un inédito, hasta el momento, Willy Hernangómez. Sin embargo, el Madrid parecía tenerlo todo bajo control.
La dupla Campazzo (12 puntos) - Mario Hezonja (13 puntos) lideraba la ofensiva merengue. Un triple del primero situó el más veintitres para los blancos (41-64 minutos 25). El partido estaba totalmente roto.
Will Clyburn (14 puntos) tiró de coraje, pero era un oasis en pleno desierto. El triple final de Joel Parra, fue un atisbo de esperanza para los blaugranas. Quedaban diez minutos para el final y el Real Madrid dominaba con autoridad (53-71 minuto 30).
El último cuarto no tuvo mucha narrativa. El aficionado culé veía impotente la superioridad visitante y comenzó a desfilar antes del final. La garra de Joel Parra (11 puntos) sirvió para maquillar un poco el resultado. El Madrid había bajado la intensidad, todo y eso, se llevó el triunfo por un claro 76 a 95. El triunfo blanco había sido de una enorme claridad.