El retorno de Svetislav Pešić al banquillo del Bayern Munich no tuvo el desenlace esperado. El veterano técnico serbio volvió a dirigir al conjunto alemán tras la salida de Gordon Herbert, pero su estreno coincidió con una nueva derrota y con la confirmación de que el margen de mejora sigue siendo amplio. En el Audi Dome, el Hapoel Tel Aviv impuso su solidez para llevarse el triunfo por 72-82 y firmar el noveno tropiezo consecutivo de Bayern en la EuroLeague.
Desde el arranque, el líder de la competición mostró mayor consistencia y claridad en ambos lados de la pista. Bayern no logró sostener el ritmo propuesto por Hapoel, que fue asentando su ventaja con paciencia y control del juego, sin necesidad de acelerarse. La diferencia se fue estabilizando con el paso de los minutos, reflejando la superioridad visitante ante un rival que, pese a los ajustes y a la energía inicial del nuevo cuerpo técnico, no encontró continuidad.
Elijah Bryant fue el principal referente ofensivo del conjunto israelí, cerrando su actuación con 18 puntos y siete rebotes. A su lado, Dan Oturu aportó presencia interior con 16 puntos y siete capturas, mientras que Antonio Blakeney sumó 12 puntos y otros siete rebotes. Chris Jones completó el reparto anotador con 12 puntos más, en una actuación coral que sostuvo el dominio de Hapoel durante buena parte del encuentro. Vasilije Micic no participó en el partido debido a una lesión en el hombro.
En el bando local, Andreas Obst asumió responsabilidades ofensivas y terminó como máximo anotador de Bayern con 18 puntos. David McCormack añadió 12, Isiaha Mike aportó 11 y el capitán Vladimir Lučić contribuyó con nueve, pero el esfuerzo individual no bastó para cambiar el signo del partido ni para frenar una dinámica que sigue siendo negativa.
El marcador final confirmó una noche complicada para Bayern, que continúa sin encontrar el punto de inflexión tras encadenar nueve derrotas seguidas. Para Hapoel, en cambio, el triunfo reforzó su posición en lo más alto de la clasificación y subrayó su solidez lejos de casa. El regreso de Pešić marca el inicio de una nueva etapa en Múnich, aunque el primer capítulo dejó claro que el camino por recorrer será exigente.