Hapoel Tel Aviv evita el desastre con una remontada salvaje y sigue mandando en EuroLeague, 87-80
En Botevgrad, Hapoel Tel Aviv convirtió lo que parecía un tropiezo seguro en una victoria inolvidable. El líder de la EuroLeague resistió un golpe durísimo y terminó imponiéndose a ASVEL por 87-80, reforzando su condición de equipo más sólido del torneo.
El plan inicial parecía bajo control. El conjunto de Dimitris Itoudis dominó la primera mitad, alcanzando ventajas de doble dígito y manteniendo a raya a un ASVEL que tardaba en encontrar camino. Pero el guion dio un vuelco inesperado: los franceses fueron arañando terreno, voltearon la situación y llegaron a situarse once puntos arriba con seis minutos por jugar (77–66), un mazazo que puso a Hapoel contra las cuerdas.
Lo que vino después fue una sacudida competitiva difícil de olvidar. Hapoel se agarró al partido con un parcial de 17–0 que desmanteló a ASVEL, apagó su impulso y devolvió el choque a manos israelíes. Solo Melvin Ajinca, con un triple a falta de 44 segundos, logró interrumpir la avalancha roja.
ASVEL incluso dispuso de una bala más: tras una buena defensa visitante, Glynn Watson tuvo un triple para empatar, pero su intento no encontró destino. Desde ese instante, el desenlace quedó sellado para Hapoel, que cerró el encuentro con temple y escapó de una situación que parecía irreversible.
El protagonismo individual tuvo acentos claros. Dan Oturu encabezó a los suyos con 18 puntos y siete rebotes, mientras que Antonio Blakeney y Johnathan Motley acompañaron con 16 puntos cada uno.
En la escuadra francesa, Nando De Colo volvió a erigirse en líder con 20 puntos, y Watson aportó 10, aunque sin lograr completar el milagro.
La victoria sostiene a Hapoel Tel Aviv en lo más alto de la clasificación, ahora con 10–4, antes de su visita a Virtus.
ASVEL, en contraste, cae a 3–11 y deberá buscar redención lejos de casa ante Maccabi.