El Kosner Baskonia protagonizó una de las victorias más trabajadas de la temporada en el Martín Carpena, imponiéndose al Unicaja Málaga por 90-93 en un final absolutamente desbordado. Con solo nueve jugadores disponibles y un guion plagado de contratiempos, el conjunto vitoriano encontró en Markus Howard a su figura total.
El escolta estadounidense fue decisivo cuando el partido entró en combustión. Anotó 14 puntos en los últimos cuatro minutos y selló la victoria con un triple sobre la bocina, culminando una actuación monumental que sostuvo a Baskonia en los momentos de máxima exigencia.
Las circunstancias no invitaban al optimismo. Baskonia llegó a Málaga sin Tadas Sedekerskis, Rodions Kurucs ni Matteo Spagnolo, y además dejó fuera de la convocatoria a Trent Forrest y Markquis Nowell por la normativa de cupos. Aun así, el equipo vasco presentó un plan claro desde el inicio: repartir responsabilidades, minimizar errores y mantenerse vivo el mayor tiempo posible.
El primer cuarto fue equilibrado, con Howard marcando territorio desde el arranque y aportaciones complementarias de Rafa Villar y Diakité que ayudaron a sostener al equipo. Unicaja tardó algo más en carburar, pero cuando logró correr y encontrar fluidez ofensiva cerró el periodo con una ligera ventaja (25-23).
En el segundo cuarto, el conjunto malagueño dio un paso adelante. La entrada de Tyson Pérez y la puntería de Kalinoski estiraron la diferencia hasta el +8 (40-32), obligando a Baskonia a apoyarse en la inspiración de Luwawu-Cabarrot para no perder contacto. El descanso llegó con 51-43, ventaja clara para Unicaja, pero sin sensación de partido roto.
Tras el paso por vestuarios, los locales firmaron sus mejores minutos. Un parcial de salida liderado por Chris Duarte elevó la renta hasta los 17 puntos (62-45), en lo que parecía el punto de inflexión definitivo. Sin embargo, la cuarta falta de Balcerowski alteró la solidez defensiva de Unicaja y Baskonia supo aprovechar ese contexto para recomponerse y llegar al último cuarto con opciones reales (76-65).
El desenlace fue un ejercicio de resistencia y fe. Tres triples consecutivos de Baskonia comprimieron el marcador hasta el 76-74 y activaron la alarma en el Carpena. Unicaja respondió con Duarte para recuperar aire, pero entonces apareció Howard para cambiarlo todo: ocho puntos seguidos, un 2+1 clave y una canasta tras otra que voltearon el marcador en el último minuto (86-87).
Aún quedaba el golpe final. Howard volvió a castigar con otro 2+1 y, cuando el partido parecía encaminado a una última posesión incierta, ejecutó el triple ganador sobre la bocina que silenció el pabellón y completó una noche de épica pura (90-93).
Howard cerró el encuentro con 30 puntos y 27 de valoración, secundado por los 20 puntos y 19 de valoración de Luwawu-Cabarrot. En Unicaja, Duarte fue el más destacado con 23 puntos, 7/10 en tiros de campo y 31 de valoración.