Isaiah Canaan tendrá otra oportunidad de demostrar que le queda cuerda. El Trabzonspor oficializó el fichaje del escolta estadounidense para reforzar su línea exterior, según anunció el club turco, y el veterano de 35 años regresa así a un país que conoce de su breve paso por el Galatasaray en 2022.
El fichaje es también un regreso a la competición sin más. Su etapa de dos años en el Estrella Roja de Belgrado quedó truncada por una lesión que le hizo perderse la temporada pasada completa, de modo que el de Biloxi vuelve a una pista tras un año entero en blanco. El club serbio aún le dio tiempo a sumar la Copa de Serbia de 2025 antes del parón.
Un superviviente con currículum
Si alguien sabe volver de las lesiones, es él. En enero de 2018, con los Phoenix Suns, Canaan sufrió una de las fracturas de tobillo más estremecedoras que se recuerdan en la NBA, con sus propios compañeros tapándose la cara en la pista. Regresó, alargó su carrera americana hasta las 235 apariciones con seis franquicias y después construyó en Europa una segunda vida mejor que la primera.
Su gran etapa continental fue la del Olympiacos, entre 2022 y 2024: campeón de la liga griega en 2023, dos Copas y MVP del All-Star heleno, compartiendo perímetro con Thomas Walkup en el equipo de Bartzokas. Antes había pasado dos cursos en el UNICS Kazán, y de El Pireo salió hacia Belgrado.
Formado en Murray State, donde fue All-American y su dorsal 3 cuelga retirado del pabellón, fue elegido en el puesto 34 del draft de 2013 por los Houston Rockets.
Para el Trabzonspor, la apuesta es de manual: un anotador de manos rápidas y oficio acreditado en tres ligas exigentes, a coste de jugador que viene de lesión. Si el tobillo y los 35 años respetan, es de los fichajes que rinden por encima de su precio.