El regreso de Juan Núñez a las canchas se ha visto frenado de nuevo. El base azulgrana ha sufrido una reacción inflamatoria en la rodilla derecha, la misma en la que fue intervenido hace seis meses por una rotura del menisco externo
El jugador deberá permanecer 15 días de baja y, en función de su evolución, podría someterse a nuevas pruebas médicas para determinar si la dolencia requiere un tratamiento adicional.
Núñez había reaparecido el pasado fin de semana en el amistoso frente al París, lo que parecía poner fin al calvario de la pasada temporada. Durante meses jugó con dolor e inflamación en la rodilla, hasta que en marzo se decidió intervenirle mediante una artroscopia que debía resolver los problemas.
Sin embargo, esas molestias han reaparecido ahora. Aunque el diagnóstico actual no asegura que se trate de una lesión grave, la incertidumbre persiste: si la inflamación remite en los próximos días, podrá reintegrarse con normalidad; de lo contrario, se evaluará de nuevo la articulación.
El temor en el entorno azulgrana es que la situación remita al inicio del curso anterior, cuando las primeras señales también fueron una rodilla inflamada y la necesidad de jugar con molestias. Esta vez, eso sí, el club ha dejado claro que no se forzará su participación, aunque la inflamación podría ser el síntoma de un problema mayor.
El jugador deberá permanecer 15 días de baja y, en función de su evolución, podría someterse a nuevas pruebas médicas para determinar si la dolencia requiere un tratamiento adicional.
Núñez había reaparecido el pasado fin de semana en el amistoso frente al París, lo que parecía poner fin al calvario de la pasada temporada. Durante meses jugó con dolor e inflamación en la rodilla, hasta que en marzo se decidió intervenirle mediante una artroscopia que debía resolver los problemas.
Sin embargo, esas molestias han reaparecido ahora. Aunque el diagnóstico actual no asegura que se trate de una lesión grave, la incertidumbre persiste: si la inflamación remite en los próximos días, podrá reintegrarse con normalidad; de lo contrario, se evaluará de nuevo la articulación.
El temor en el entorno azulgrana es que la situación remita al inicio del curso anterior, cuando las primeras señales también fueron una rodilla inflamada y la necesidad de jugar con molestias. Esta vez, eso sí, el club ha dejado claro que no se forzará su participación, aunque la inflamación podría ser el síntoma de un problema mayor.