Keenan Evans vuelve a ser jugador de Zalgiris Kaunas. El club lituano ha anunciado su regreso con un contrato 1+1, aunque el base estadounidense no empezará la temporada en la Euroliga. La próxima campaña jugará cedido en London Lions, en la EuroCup, con el objetivo de recuperar ritmo después de dos años muy duros a nivel físico.
El movimiento tiene una lectura bastante clara. Zalgiris recupera a un jugador que ya rindió a un nivel altísimo en Kaunas, pero no fuerza su vuelta inmediata. Evans necesita minutos, continuidad y una temporada más estable para reconstruir sensaciones después de varias lesiones graves.
Su paso por Olympiacos quedó prácticamente en blanco. Llegó desde Zalgiris en el verano de 2024, pero apenas pudo jugar. La pasada temporada solo disputó un partido de Euroliga, precisamente ante Zalgiris. Volvía de una lesión de rodilla sufrida en mayo de 2024, pero a los dos minutos se rompió el tendón de Aquiles izquierdo.
Antes de esa cadena de lesiones, Evans era uno de los bases más determinantes de Europa. En la temporada 2023/24, ya recuperado de una rotura previa del Aquiles derecho, disputó los 34 partidos de Euroliga con Zalgiris y promedió 17,3 puntos, 2,8 rebotes, 3,9 asistencias y 1,2 robos.
También había empezado a un nivel altísimo el curso 2022/23, con 16,8 puntos, 3,3 rebotes, 3,9 asistencias y 1,1 robos en 16 partidos, antes de lesionarse ante Fenerbahce.
London Lions aparece ahora como una parada intermedia lógica. Jugará EuroCup, tendrá un entorno competitivo y coincidirá en el club británico con otro jugador cedido por Zalgiris, Maxwell Lewis. Además, el equipo está dirigido por Tautvydas Sabonis, antiguo asistente del club lituano.
Para Evans, no es un paso atrás cualquiera. Es una oportunidad para volver a sentirse jugador. Para Zalgiris, una apuesta prudente: recuperar sus derechos, proteger el proceso y dejar abierta la puerta a verle de nuevo en Kaunas si su cuerpo responde.