El Baskonia ha encontrado a su hombre para la pintura, y es un nombre mayúsculo. Kenneth Faried jugará en el conjunto vitoriano, según adelantó Chema de Lucas, que da por cerrado el acuerdo entre el club y el pívot estadounidense de 36 años y 2,03 metros.
El regreso más improbable, segunda parte
Si el fichaje sorprende, su historia reciente todavía más, y en esta casa la contamos en directo. Faried arrancó el pasado noviembre jugando en Taiwán, con los TSG GhostHawks, y acabó ese mismo mes como MVP de la EuroLeague: el Panathinaikos lo firmó el día 9 para tapar la lesión de Yurtseven y el Manimal respondió con 13,5 puntos con un 64,5% en tiros, 7,5 rebotes —cuatro de ellos ofensivos— y 2 tapones por partido, liderando un 4-0 de los verdes que les aupó al liderato.
El cuento, eso sí, terminó agridulce en Atenas. Ganó la Copa de Grecia, aunque no disputó la final, y en la serie por el título ante el Olympiacos quedó fuera de las convocatorias de los cinco partidos pese a estar disponible. Tras su salida oficial del club en junio, recaló en los Cangrejeros de Santurce de la liga puertorriqueña, donde debutó con 23 puntos, 14 rebotes y 2 tapones. De ahí lo rescata ahora el Baskonia.
Lo que compra Vitoria
A sus 36 años, Faried ya no es el All-Rookie de Denver ni el campeón del mundo de 2014 con Estados Unidos, pero noviembre demostró que su motor sigue siendo diferencial en Europa: energía, rebote ofensivo, intimidación y un magnetismo de vestuario que hasta Ataman reconoció desde el primer entrenamiento. Es, además, exactamente el perfil que faltaba junto a Khalifa Diop en la rotación de Paolo Galbiati, que había renovado todo el perímetro sin tocar la pintura.