Kostadinov buscará en Bélgica los minutos que no encontró en Andorra
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Kostadinov buscará en Bélgica los minutos que no encontró en Andorra

El BC MoraBanc Andorra y el Coretec Oostende han cerrado la cesión de Kostas Kostadinov hasta el final de la temporada 2026-2027, según anunció el club del Principado. El alero búlgaro jugará en la BNXT League, la competición que reúne a los clubes belgas y neerlandeses, en el equipo más laureado del baloncesto belga.

La versión oficial es la de siempre en estos casos, y en este además tiene fundamento: el Oostende apuesta con claridad por el desarrollo de jugadores jóvenes y ofrece a Kostadinov un contexto para sumar minutos, experiencia y protagonismo. Traducido: en Andorra no los tenía.

Un fichaje de futuro que no encontró presente

Kostadinov llegó al Principado en diciembre de 2025, procedente de La Laguna Tenerife y con un contrato hasta 2028. El club lo presentó entonces como un fichaje de presente y futuro, y su director deportivo, Francesc Solana, subrayó que era un jugador al que llevaban tiempo siguiendo. Ocho meses después, sale cedido sin haber disputado una pretemporada completa como tricolor.

El caso encaja en un patrón que el propio jugador arrastra desde 2022. A sus 23 años y 2,03 metros, el búlgaro nacido en Burgas se formó en la cantera del Real Madrid, donde entró con 13 años y llegó a ganar el Adidas Next Generation antes de pasar por el filial en Liga EBA. Ese recorrido le otorga la condición de jugador formado localmente, un activo nada menor para cualquier plantilla ACB. Después vinieron Palma, un contrato largo con el Tenerife y dos cesiones —Palencia, donde ganó la Copa Princesa y logró el ascenso promediando 6,5 puntos y 3,3 rebotes, y el HLA Alicante—. Suma ya, con esta, la tercera cesión de su carrera.

Para el MoraBanc, la operación libera espacio en un juego interior que este verano ha incorporado experiencia con la llegada de Leon Radosevic. Para Kostadinov, la temporada en Bélgica es la oportunidad de romper por fin la dinámica: a los 23 años, el margen para seguir siendo una promesa empieza a estrecharse.