Milwaukee encontró respuestas donde más las necesitaba. Sin Giannis Antetokounmpo por tercer partido consecutivo, los Bucks construyeron una victoria de carácter ante los Boston Celtics (116-101) apoyados en un segundo tiempo dominante y en dos actuaciones que marcaron el rumbo del partido: Kyle Kuzma y Bobby Portis.
Kuzma firmó su mejor anotación de la temporada con 31 puntos, mientras Portis ofreció una exhibición de eficacia y energía desde la rotación, sumando 27 puntos y 10 rebotes. Entre ambos lideraron la reacción de un equipo que había llegado al descanso por detrás (67-60) y que necesitaba cambiar el guion tras una primera mitad irregular.
La respuesta llegó tras el paso por vestuarios. Kuzma encadenó nueve puntos durante un parcial de 11-0 que igualó el marcador (71-71) mediado el tercer cuarto. A partir de ahí, Milwaukee fue creciendo en confianza y solidez, preparando el escenario para un último periodo que terminaría por romper el partido.
El inicio del cuarto final fue decisivo. Portis abrió el periodo con dos triples consecutivos desde la esquina izquierda, impulsando un 8-2 que colocó a los Bucks por delante (95-82). Poco después, otro lanzamiento exterior suyo amplió la ventaja hasta el 106-89 con 6:49 aún por jugar, un golpe del que Boston ya no se recuperó.
La noche de Portis rozó la perfección: 11 de 13 en tiros de campo, 5 de 6 en triples y todo ello en apenas 26 minutos. A su impacto se sumó el trabajo total de Kevin Porter Jr., autor de 18 puntos, 10 rebotes y 13 asistencias, completando una actuación de triple-doble que aportó control y ritmo en los momentos clave.
Los Celtics habían comenzado con autoridad. Tras un inicio favorable, respondieron a un amago de remontada local con un 23-9 que les dio una ventaja clara (52-38) después de un triple de Payton Pritchard con algo menos de siete minutos para el descanso. Boston llegó a liderar por 10 puntos en el primer cuarto y sostuvo su dominio hasta el intermedio.
En la primera mitad, Pritchard y Jordan Walsh conectaron tres triples cada uno, pero el acierto exterior se evaporó con el paso de los minutos. Boston terminó el partido con un 14 de 49 desde el triple (28,6%), un lastre demasiado pesado frente a un rival que fue creciendo en confianza.
En lo individual, Jaylen Brown lideró a los Celtics con 30 puntos, acompañado por los 20 de Walsh, aunque sus esfuerzos no bastaron para prolongar la racha positiva. Boston vio cortada su serie de cinco victorias consecutivas.
La victoria permite a Milwaukee mejorar su balance en partidos sin Antetokounmpo, situándolo en 2-7 esta temporada sin su referente, ausente por una distensión en el gemelo derecho. El alero griego, que promedia 28,9 puntos y 10,1 rebotes, se espera que esté fuera entre dos y cuatro semanas.
Sin su líder habitual, los Bucks encontraron otra vía para competir: intensidad tras el descanso, acierto exterior en el momento justo y dos figuras —Kuzma y Portis— dispuestas a asumir la responsabilidad cuando más falta hacía.