La EuroLeague activa su control financiero y sanciona a cuatro clubes por exceso de gasto
El nuevo marco económico de la EuroLeague ya empieza a tener consecuencias reales. La competición ha confirmado que cuatro equipos han sobrepasado los límites salariales fijados para la temporada 2025-26, lo que se traduce en sanciones económicas dentro del sistema de equilibrio competitivo.
Los clubes afectados son Panathinaikos BC, Anadolu Efes, Hapoel Tel Aviv BC y Olympiacos BC, todos ellos penalizados por haber superado el nivel de remuneración base establecido por la liga.
El caso más significativo es el del Panathinaikos, cuyo desvío presupuestario ha sido el más elevado, lo que le obliga a asumir una compensación superior a los tres millones de euros. En un segundo escalón aparecen Anadolu Efes y Hapoel Tel Aviv, ambos también por encima del umbral aunque con cifras más contenidas, mientras que Olympiacos completa la lista tras un exceso menor vinculado, entre otros factores, a la situación contractual de Mustafa Fall.
Más allá de las cifras individuales, el objetivo del sistema es claro: equilibrar la competición. El dinero recaudado no se queda en la organización, sino que se redistribuye entre los clubes que han respetado los límites, reproduciendo un modelo similar al impuesto de lujo que se aplica en la NBA.
En paralelo, no todos los incumplimientos han sido por exceso. La LDLC ASVEL Villeurbanne ha sido sancionada por lo contrario: no alcanzar el mínimo obligatorio de inversión en plantilla. Esta situación le obliga a compensar directamente a sus jugadores, además de afrontar una multa económica y restricciones deportivas hasta regularizar su posición.
Todo este escenario se enmarca en una fase de transición normativa. La EuroLeague está introduciendo progresivamente estos mecanismos de control, que no serán plenamente obligatorios hasta la temporada 2027-28. Hasta entonces, las sanciones están limitadas, pero ya marcan una línea clara: el control financiero ha llegado para quedarse.
En este contexto, el Panathinaikos trató de ganar margen solicitando una prórroga en la aplicación de estas reglas, aunque la propuesta no obtuvo el respaldo necesario. Su siguiente movimiento ha sido pedir facilidades de pago, una cuestión que queda pendiente de resolución en futuras reuniones de la competición.