La Liga U acalla a sus críticos iniciales
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La Liga U acalla a sus críticos iniciales

Con una Final a 6 que se disputará entre los días 15 y 17 de mayo en el El Plantío, desde Piratas del Basket hemos querido hacer un ejercicio de repaso de la primera temporada de la competición de formación Sub22.

La Liga U nació bajo sospecha y con una mirada crítica por parte de los medios y aficionados. Un año después, los hechos demuestran que la competición es un proyecto sólido que ha acallado las críticas iniciales. La crítica apuntaba que la competición tenía una clara disparidad de nivel entre equipos. Esto quedaba reflejado en las primeras jornadas, donde veíamos a los equipos del Real Madrid y Barcelona dominar la liga y ganar con abultadas diferencias al resto de equipos. Con estas primeras jornadas, muchos sentenciaron esta liga y dieron por cerrado el caso, sin dar oportunidad de desarrollarse, no solo en su primer año de existencia, sino en tan solo dos jornadas.

La realidad actual es que, sí, hay equipos con mucha superioridad, pero no es tanta como se percibía al principio de la temporada. Con el transcurso de la temporada, la competición se ha ido regulando tras los ascensos y descensos de varios equipos. Hubo sorpresas en la fase de ascenso del grupo B al grupo A con Gran Canaria y Burgos Grupo de Santiago que consiguieron ascender tras su gran papel en la temporada regular y fase clasificatoria de ascenso. Siguiendo la narrativa que predominaba con el nacimiento de la competición, a pesar de haber avanzado al siguiente grupo ahora estos clubes iban a estar abocados a perder contra el resto de equipos de este nuevo grupo por su “superioridad”. Sin embargo, en la práctica no ha sido así. En esta segunda fase de la temporada hemos visto como el Burgos Grupo de Santiago se ha consolidado en el Grupo A para ahora ser el equipo anfitrión de la histórica Final a 6 que se celebrará en El Plantío. El conjunto canarión por su parte ha terminado la temporada 6-8 salvando su posición en el grupo. Los equipos descendidos al grupo B han vivido dos realidades muy dispares, por un lado el Valencia ha dominado el grupo con 12 victorias. Unicaja sin embargo, no ha tenido la misma suerte y ha terminado siendo uno de los colistas con un récord de 5-7.

Hablemos ahora de la ventaja de los grandes “cocos”, el Real Madrid y el Barça. Es evidente que tanto el equipo blanco como el azulgrana han sido dominantes, pero ¿lo han sido tanto como se hacía ver al inicio de temporada? La respuesta está en los números: en los 28 partidos disputados por ambos equipos el Real Madrid y Barça han ganado 23 encuentros y entre ambos se han disputado el primer puesto en las dos fases en las que se divide dicha competición. La cantidad de victorias es elevada, pero esto no se ha reflejado en la diferencia del marcador. Si bien al inicio de la temporada ambos equipos habían ganado con resultados muy abultados no ha sido así durante el resto del curso. El Real Madrid ha tenido una diferencia de +264 en la primera fase y de +211 en la segunda fase, mientras que la del Barça ha sido de +227 en la primera fase y +133 en la segunda fase.

Estos números se asemejan, por ejemplo, al récord de 25-3 del Real Madrid en la Liga Endesa con +276 puntos de diferencia o los récords de 27-4 y 26-4 de Leyma Coruña y Obradoiro respectivamente en Primera FEB con diferencias incluso aún más amplias de +376 y +478 para los equipos gallegos. Viendo los números de las otras competiciones punteras de baloncesto a nivel nacional también vemos una gran superioridad por parte de algunos equipos respecto al resto de clubes. Sin embargo, en estas competiciones no vemos ninguna narrativa que vaya en contra de ellos como se veía al principio de la campaña de la Liga U. El problema nunca ha sido la gran diferencia en el electrónico, sino creer que estos números eran exclusivos de esta liga. De igual manera, estas grandes diferencias de marcador también se daban la temporada pasada en la Tercera FEB contra otras canteras de formación, por lo que entran dentro de lo común y esperado en una liga de formación.

Pero la crítica sí acertaba en algo: con la Liga U se pierde un punto de experiencia. Una experiencia que te da y te daba la Tercera FEB al jugar contra jugadores más veteranos y con mayor físico, lo que obligaba a las jóvenes promesas tener que adaptarse para mejorar. De esta manera, llegaban más “curtidos” a la hora de dar el salto a las competiciones mayores. Por otro lado, con la nueva liga de formación se adquiere una cosa clave que antes no tenían: protagonismo. Los jugadores ahora reciben un mayor foco de atención que no solo les prepara para la exposición en ligas mayores, sino que les enseña a lidiar con ella. Todo esto, en un contexto de una liga de formación y en la que se busca el desarrollo de talento.

Con esta mayor exposición, tenemos que hablar de cómo se ha conseguido a pesar de, de nuevo, un recibimiento bastante crítico. Las críticas iniciales no solo se limitaban al formato y la existencia de la nueva liga, sino también al contenido que se subía en redes sociales, la jerga y faltas de ortografía del CM al que se le criticaba por ser “poco serio”, demasiado infantil y tener un tono “exclusivo para la audiencia joven”. Es cierto que se ha apostado por un estilo de marca poco común con el que se ha mantenido y mantiene en otras ramas de la Federación Española de Baloncesto, pero esto no lo hace necesariamente malo.

Entonces, ¿han hecho bien en apostar por esta innovadora manera de comunicar y conectar con el público? La realidad, por mucho que pueda no gustar a cierto sector que consume baloncesto, es que funciona. Esta primera temporada la Liga U y sus jugadores han tenido una exposición nunca antes vista en competiciones de formación. En redes sociales, las cuentas principales de la competición acumulan más de 60 mil seguidores entre las plataformas de TikTok, Youtube, X (Twitter) e Instagram. Además de contar con contenido con millones de reproducciones. El alcance no se detiene con esto, también hay que mencionar la audiencia televisiva: el promedio de visualizaciones online por jornada son de 450.000, mientras que la audiencia media acumulada en televisión en las 10 primeras jornadas fue de 706.633 espectadores, con 4.873.781 contactos entre directos y diferidos.

Aunque la exposición, visitas y “likes” tienen una gran importancia, no lo son todo. A la vez, es esencial mantener una cierta calidad en el material que se muestra y así se ha hecho esta temporada. Desde las redes sociales de la Liga se ha dado contenido que mostraba una visión detrás de cámaras. Lo han hecho a través de la serie “la cámara u” que ha acompañado a varios de los jugadores de la liga para que muestren el día a día de su vida compaginando estudios con la nueva competición. Esto sin deshacerse de esas publicaciones más “clásicas” como los resúmenes de cada encuentro, sus highlights y tops. Sumado a las estadísticas avanzadas de la página web que junto a la sección de noticias ha dado al espectador un contenido que no solo le mantiene informado de la actualidad de la liga, sino que lo hace de manera entretenida.

La Liga U no ha sido perfecta, pero sí está demostrando su potencial y solidez para desmontar una crítica inicial que ni siquiera le dio tiempo a crecer. Esperemos que siga creciendo en las campañas venideras para, y de una vez por todas, conseguir una liga de formación para el talento joven que hay en España.