La mente y sus cosas

Llevo meses sin sentarme delante del ordenador y verme capacitado para escribir, lo he intentado infinidad de veces, pero nunca he conseguido llegar hasta el final. Ahora en estas fechas de encierro por la crisis del COVID19 quizás sea el momento de contar el motivo de mi ausencia.

El ser humano pasa por diferentes momentos a la largo de su vida, sea corta o larga, intensa o aburrida, y otros adjetivos más. A veces no somos consientes de lo importante que estar bien con uno mismo, y tener gente que merezca la pena a nuestro alrededor. Nos podemos creer intocables, o que eso nunca me pasará a mí, pero todos somos posibles víctimas de los diferentes males, en este aspecto a lo largo de mi ausencia he podido apreciar mejor la falta de empatía en muchas cosas y lo extraño que nos comportamos cuando algo le ocurre a un famoso o a nuestro vecino, tenemos mayor empatía por el famoso o la persona conocida, pero por esa persona que puede estar en nuestro entorno, yo por momentos he sido testigo de estas cosas, aunque reconozco que las personas realmente importantes en mi vida han estado conmigo. Ahora voy a contar un poco lo que mi cabeza y mi persona ha sufrido en estos últimos meses, tiene muchas formas de llamarlo o definirlo, pero en octubre me derrumbé y me invadió algo contra lo que a día de hoy sigo luchando, hablo de la depresión.

Ahora pondré algo técnico de este bicho

Depresión – descripción general

La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera de vez en cuando durante períodos cortos.

La depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de algunas semanas o más.

Consideraciones

La depresión puede suceder en personas de todas las edades:

  • Adultos
  • Adolescentes
  • Adultos mayores

Los síntomas de depresión incluyen:

  • Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces
  • Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño
  • Cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso
  • Cansancio y falta de energía
  • Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa
  • Dificultad para concentrarse
  • Movimientos lentos o rápidos
  • Inactividad y retraimiento de las actividades usuales
  • Sentimientos de desesperanza o abandono
  • Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio
  • Pérdida de placer en actividades que suelen hacerlo feliz, incluso la actividad sexual

Hay muchos más síntomas, lo importante desde mi punto de vista, es observar si tenemos cosas así o si tenemos alguien alrededor que creamos que lo tenga. Lo importante y lo difícil es ponerse en manos de profesionales.

Lo que yo sufrí principalmente fue lo que se conoce como Agorafobia y también el miedo al fracaso y abandono de mi familia, o que mi hijo pudiera sufrir mis problemas.

El miedo a cruzar la puerta de casa y enfrentarse al mundo a exterior es una de las fobias más comunes. Es un terror asociado a la ansiedad. Dicha fobia se le denomina Agorafobia, y se manifiesta mediante recurrentes ataques de pánico cuando la persona que lo padece está expuesta a aquello que teme, es decir, al mundo exterior.

La agorafobia la podríamos definir como el padecimiento de un miedo y una ansiedad intensa de estar en lugares de donde es difícil escapar o donde no se podría disponer de ayuda. La agorafobia generalmente involucra miedo a las multitudes, a los puentes o a estar solo en espacios exteriores.

Después de conocer un poco todo esto, vamos al momento de la detonación y lo que más me ha costado, no me gusta compartir mis malos, pero en un ejercicio de autoayuda hemos decidido contar mi historia y de paso si podemos ayudar a alguien a que no toque fondo como yo.

Mi vida parecía normal, con sus momentos buenos y malos, pero es verdad que poco a poco el bicho fue sembrando la semilla en mi interior y yo sin ser consiente la fui la regando y permitiendo que fuera creciendo en las sombras, hasta que un día en mi trabajo sin razón ninguna toqué fondo y un compañero, Jesús Carballo, me tuvo que subir a casa, a quien desde aquí le doy las gracias, también agradecer a otras personas de mi trabajo como Fernando Pérez o José Tejeiro que en los primeros momentos le dieron todo el apoyo a mi mujer Jossy. De ese día fatídico no recuerdo casi nada, por decir no recuerdo ni siquiera que día de la semana fue, solo recuerdo estar trabajando y poco a poco irme invadiendo un malestar y una nube de miedo cada vez mayor, mi opción en aquel momento fue estar en mi oficina a puerta cerrada y sacar el trabajo, pero de repente mi mente se puso en blanco y solo recuerdo estar de repente en el sillón de mi casa, tapado con la manta y ver la cara de mi mujer y mi hijo, sus caras de miedo preocupación, de no saber que pasaba, y yo no ser capaz de hablar con ellos ni de mirarlos a la cara, fueron días duros para mí, pues solo quería estar en casa escondido y que pasara el tiempo, pero ahora también he sido consiente de lo difícil que lo tuvo para mi querida Jossy esos días y esos meses, en lo que no solo tendría que cuidar a nuestro hijo Mael, sino también a su marido. Ellos han sido los principales motores en esta carrera desde lo más oscuro hasta poder volver a ver la luz. Ella fue la que me animó y obligó a tomar cartas en el asunto y ponerme en manos de profesionales, en ese momento el gabinete del Dr. Jorge Cubrias entró de lleno en mi día a día, y gracias a este y su equipo la carrera fue teniendo forma, no puedo olvidar las herramientas del psicólogo Jorge, él fue quien ayudó a marcar un camino. En este periodo, de subidas y bajadas la presencia de mis padres Manolo y Luz María, de mi hermano Jorge y su pareja Laura, de mi abuela Lola fue increíble, sobretodo porque en los primeros instantes solo sufrieron rechazo por mi parte, pero fueron capaces de respetar mi espacio y tiempo necesario. No puedo olvidar a la familia de mi mujer, mis suegros Mireya y Pepe, mis cuñados y sobrina Vanessa, Elicio y Liv.

La frustración me invadió, y algo tan sencillo como salir de casa se convertía en una auténtica aventura para mi, para poder salir en mis principios fue necesario la presencia de mi mujer y mi hijo, se que por momentos ellos sufrieron mucho, porque yo no estaba nada cómodo fuera de mi pijama, manta y sillón, pero poco a poco fui siendo capaz de salir solo a pasear, eso sí siempre con los cascos puestos y con la mirada perdida, sin parar sin saludar a nadie, evitando a la gente, donde por momentos me escondía o daba muchos cambios por no coincidir con gente. Recuerdo varias veces llamar a mi mujer o sentir una ansiedad increíble y solo querer volver a mi hogar, una mañana los cascos se me quedaron sin batería y para volver a lugar donde había quedado con mi mujer tuve que dar un super rodeo, a partir de ahí en mi mochila siempre fueron incluso 2 y 3 juegos de auriculares. Llegó mi cumpleaños y sinceramente no recuerdo bien que hicimos, pero había una fecha crucial para mi, el cumpleaños de mi pequeño príncipe, me quise marcar el objetivo de organizar su cumpleaños, que difícil y que sensaciones más raras tuve hasta el día de la celebración, donde reconozco que no respire y tuve tranquilidad hasta que le vi su cara de felicidad. Por momentos me sentía mejor, pero se acercó la Navidad y las aglomeraciones y egoístamente querer dar pasos a los que aún no estaba preparado, así que volvió el miedo, gracias a que tenía gente que no dejó de apoyarme y darme mi espacio en estos tiempos, si hubiera estado solo, probablemente en Navidad hubiera sufrido otra desconexión. Pasaban los días, semanas, meses y yo por momentos no sabía cuál era mi posición en todo, mucho tiempo para pensar, algo que por momentos no fue bueno, porque mi mente no ayudó, a día de hoy no estoy recuperado al 100%, pero ya parece que vuelvo a ir recuperando la normalidad en mi vida, y también en la vida de mis seres queridos, esas personas que han sufrido mis males y no me han dejado de apoyar, esas personas que merecen todo mi agradecimiento. También casualidades de la vida o no, un equipo de baloncesto se puso en contacto conmigo, y gracias a no conocer a nadie decidí probar, he visto que esto me ha ido devolviendo la confianza en mi mismo, es verdad que tuve que dejar de lado al club de mi pueblo, pero el conocer a todos desde pequeños y saber como me sentía no me vi capacitado para seguir ayudando, espero que pudieran entender mi decisión, y gracias por los ratitos que tuvimos CB Teno Buenavista, y gracias al Fénix Caletillas por esa oportunidad, es verdad que no conocíais mi situación, pero habéis sido una gran ayuda.

En mi actual trabajo es verdad que después de 15 años, toca dar un descanso, no me gustaría irme por la puerta de atrás y por eso he tomado la decisión de pedir una exendencia, no me veo con ganas de volver, ya he hablado con ellos y en este momento me siento incómodo, como que sobro, y han entendido mi decisión. Esto quizás no sea un adiós, sino un hasta luego, pero muchas gracias por estos años.

Un proyecto que llevaba meses en la cabeza de mi mujer y mía ha sido una de las herramientas para trabajar en mi mejoría, hace meses la idea era estar en ambos lados, pero la verdad es que hemos decidido que lo mejor es que yo me centre en el proyecto al 100%, pronto tendréis más noticias de lo que se trata.

Ahora solo queda trabajar para estar a tope nuevamente y buscar la manera de agradecer a mi mujer y mi hijo que me acompañen en este camino tenebroso que hemos tenido, se merecen una desconexión.Me gustaría poder regalarles unas vacaciones para que ellos recarguen energías.

Así que ahora ya saben porque llevo meses sin publicar nada en la web, y muchas gracias al Boss Don Roberto por su paciencia y permitirme seguir en esta casa

Ahora solo me gustaría pedir comprensión, ayuda, empatía a todas esas personas que puedan sufrir por la mente, son enfermedades que aparecen de la nada y es muy triste observar como parece afectarnos más por alguien famoso a quien no conocemos que quizás a alguien que si lo conocemos, a estas personas hay que darles nuestro apoyo sin esperar nada a cambio.

Esto no significa que vuelva a escribir con fluidez y a menudo, pero puede que pronto me volváis a ver por estos lares

Si has llegado hasta el final te doy las gracias, y sino ha sido así no pasa nada, esto también me ha servido para expresar como me he sentido.

Y por últimos seamos buenos y quedémonos en casa para frenar el COVID19.