George Aivazoglou, gerente general de la NBA en Europa y Oriente Medio, ha revelado en una entrevista con L’Équipe nuevos detalles sobre el proyecto que pretende transformar el baloncesto en el Viejo Continente. La idea de una “NBA europea” ya cuenta con fecha aproximada de estreno y un modelo definido.
El dirigente confirmó que la nueva competición continental verá la luz, previsiblemente, en octubre de 2027, bajo una estructura semiabierta de 16 equipos. En ella, 12 clubes dispondrían de plaza fija, mientras que las cuatro restantes se adjudicarían mediante un sistema de clasificación ligado a torneos ya existentes, con la Basketball Champions League como principal vía de acceso. “Queremos un formato que premie el mérito deportivo y dé la posibilidad a cualquier equipo de alcanzar la élite”, señaló Aivazoglou.
Aunque el calendario definitivo aún está en fase de diseño, la propuesta inicial contempla una liga regular de todos contra todos, seguida de playoffs y una gran final, todo ello disputado bajo reglas europeas.
El objetivo, en palabras del propio responsable de la NBA en la región, no es reemplazar las competiciones actuales, sino elevar el valor del baloncesto continental. “El baloncesto europeo tiene una tradición, una pasión y una cultura propias. Queremos conservar eso y añadir lo que funciona desde el punto de vista del entretenimiento”, explicó.
Aivazoglou también subrayó la magnitud del mercado que la NBA observa en Europa: 270 millones de aficionados y un volumen económico del deporte que en 2025 superará los 50.000 millones de dólares. “El baloncesto es el segundo deporte más seguido en Europa, pero genera menos del 1% de los ingresos. Eso es lo que queremos cambiar”, afirmó.
El proyecto contempla igualmente la construcción o adaptación de pabellones de nivel NBA en capitales como París, Londres, Estambul o Madrid, con el respaldo de fondos de inversión y marcas globales. “Trabajar con clubes con una audiencia internacional, como el PSG, o con socios como Jordan Brand y Kevin Durant, eleva el proyecto a otro nivel”, destacó el directivo.
Uno de los puntos más delicados sigue siendo la convivencia con la Euroliga. A pesar de las tensiones, Aivazoglou aseguró que las conversaciones permanecen abiertas: “Todo está sobre la mesa. Nuestra prioridad es construir junto a la FIBA un modelo sostenible y abierto a la colaboración. Queremos construir, no dividir”.