La NBA pone cifra a su desembarco en Europa: las franquicias partirán desde los 1.000 millones
El proyecto de NBA Europa avanza un paso más y ya tiene una referencia económica clara. Según ha informado el medio financiero Bloomberg, la NBA ha comunicado a potenciales inversores que el precio de entrada para adquirir una franquicia europea se situará en 1.000 millones de dólares como punto de partida.
La liga acelera así los preparativos para lanzar la nueva competición en octubre de 2027, un calendario que obliga a cerrar en los próximos meses tanto la estructura financiera como el modelo deportivo. En este contexto, la NBA está aprovechando la celebración de los Global Games en Berlín y Londres para activar contactos directos con grupos inversores, propietarios deportivos y futuros socios audiovisuales.
Al frente de estas conversaciones está Adam Silver, que ha trasladado personalmente las líneas maestras del proyecto a los interesados. La idea inicial pasa por una liga formada por 12 franquicias con propiedad permanente, vinculadas a ciudades europeas estratégicas, ya sea a través de clubes preexistentes o de nuevas entidades creadas específicamente para la competición. A ese bloque fijo se sumarían cuatro plazas adicionales de carácter rotatorio, accesibles mediante méritos deportivos.
Uno de los grandes puntos aún por resolver es el encaje —o no— de los actuales clubes de la EuroLeague. Por el momento, no hay confirmación de que las entidades que hoy compiten en esa liga formen parte del nuevo ecosistema impulsado por la NBA, lo que mantiene abierto un debate clave sobre el futuro del baloncesto europeo de élite.
La agenda inmediata incluye una cita relevante en Londres. Este jueves, Orlando Magic y Memphis Grizzlies disputarán un partido oficial en el O2 Arena. Antes del encuentro, Silver tiene prevista una reunión privada con posibles inversores y operadores televisivos, en la que se abordarán tanto la valoración de las franquicias como el modelo de explotación comercial y mediática.
En el radar de la NBA aparecen desde hace meses grandes capitales europeos y grupos vinculados al deporte profesional, con nombres como Paris Saint-Germain o Manchester City asociados de forma recurrente a los rumores. A ellos se suma ahora un factor relevante: propietarios actuales de franquicias NBA también han mostrado interés en invertir en la liga europea, reforzando la idea de un proyecto controlado desde dentro por la propia estructura de la NBA.
Con el umbral económico ya definido, la liga norteamericana empieza a medir de forma concreta el apetito inversor por su expansión europea. El siguiente paso será comprobar si ese precio de salida encuentra respaldo suficiente y, sobre todo, cómo encaja este nuevo escenario con el ecosistema competitivo que hoy domina el baloncesto en Europa.