La NBA se blinda ante el escándalo de apuestas
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La NBA se blinda ante el escándalo de apuestas

El terremoto desatado por los casos de amaños y apuestas ilegales que han salpicado a la liga en las últimas semanas ha llevado a la NBA a reaccionar con fuerza. La organización presidida por Adam Silver ha enviado un mensaje interno a las 30 franquicias para advertir que se avecina una revisión profunda de sus políticas internas con el objetivo de proteger su integridad y credibilidad.

El detonante ha sido el caso de Terry Rozier, detenido por el FBI junto a Chauncey Billups por su presunta implicación en apuestas deportivas irregulares. El suceso ha puesto en jaque la relación de la NBA con el universo del juego legalizado, un ámbito que en los últimos años se ha expandido rápidamente por la mayoría de los estados de EE. UU. y que, ahora, exige nuevas medidas de control.

Fuentes de la liga reconocen que existe una “preocupación real” por la exposición creciente de los jugadores a las casas de apuestas y a posibles conflictos de integridad. Por ello, la NBA no solo busca endurecer las sanciones, sino también revisar los protocolos de transparencia, los sistemas de información de lesiones y la educación interna sobre los riesgos del juego.

En su comunicado oficial, remitido a todos los equipos, la liga detalla los pasos que se tomarán a partir de ahora.

Dada la expansión del juego legal en la mayoría de los Estados Unidos, la recurrencia de problemas de integridad en el deporte y la aparición de formas y mercados de apuestas, es momento oportuno de replantear cómo las apuestas deportivas deben ser reguladas y cómo las ligas deportivas pueden protegerse mejor a sí mismas, a sus jugadores y a sus aficionados.

Desde que las apuestas inusuales en las estadísticas de Terry Rozier en marzo de 2023 fueron detectadas en tiempo real al ser apuestas legales, creemos que hay más que se puede hacer desde una perspectiva legal y regulatoria para proteger la integridad de la NBA y sus ligas afiliadas. En particular, proponer que las apuestas sobre un jugador individual vayan acompañadas de una mayor preocupación por la integridad y requieran un juicio más profundo.

También hemos comenzado un proceso de revisar las políticas de la liga a la hora de informar lesiones, el entrenamiento y la educación de todos los miembros de la NBA y medidas de seguridad para los jugadores. Con las apuestas deportivas ocupando una porción grande del panorama deportivo, todo esfuerzo será conducido a asegurar que los jugadores, entrenadores y otros miembros de la NBA son totalmente conscientes de los riesgos relacionados con las apuestas para sus carreras y vidas. Que nuestras reglas de lesiones son apropiadas y que nuestros jugadores están a salvo de las amenazas de los apostantes.

También estamos explorando formas de mejorar nuestros programas de monitorización de la integridad internos y externos. Utilizando Inteligencia Artificial y otras herramientas para sintetizar toda la información disponible de las casas de apuestas, redes sociales y otras fuentes para detectar actividad preocupante a este respecto.

La inclusión de herramientas de Inteligencia Artificial en la detección de movimientos sospechosos representa un paso inédito en la historia de la liga. Según ha trascendido, la NBA busca conectar los datos de las casas de apuestas, redes sociales y bases de datos externas para identificar patrones anómalos que puedan poner en riesgo la integridad competitiva.

Mientras tanto, el mensaje enviado a las franquicias es claro: tolerancia cero ante cualquier vínculo irregular con el mundo de las apuestas. La liga asume que su reputación depende, más que nunca, de una vigilancia constante y de un control total sobre la transparencia de su producto deportivo.