La noche que Cordinier congeló al Barça: drama y protesta en Estambul, 74-73
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La noche que Cordinier congeló al Barça: drama y protesta en Estambul, 74-73

El primer paso de Xavi Pascual en su nueva etapa azulgrana terminó convertido en un golpe inesperado. Anadolu Efes, castigado por un parte médico interminable y con la rotación bajo mínimos, volvió a aferrarse al sufrimiento para resolver otro partido de infarto en Estambul. Esta vez, el desenlace tuvo nombre propio: Isaia Cordinier y la polémica arbitral.

box score

Durante buena parte del segundo cuarto, el Barcelona caminaba con paso firme, como si el primer capítulo del regreso de Xavi Pascual estuviera escribiéndose sin interferencias. El equipo mandaba, encontraba ventajas, imponía ritmo… y parecía tener controlada una velada que, fiel a la historia reciente entre ambos, terminaría volviéndose irrespirable.

En Estambul, sin embargo, nada se cierra antes de tiempo. Mucho menos cuando enfrente está un Efes que lleva semanas viviendo de pulsos cardíacos y finales que rozan la implosión. Sin Shane Larkin, sin PJ Dozier, sin Beaubois, sin Papagiannis, sin Poirier… con una rotación recortada hasta el límite, los turcos volvieron a convertir la vulnerabilidad en combustible.

La remontada fue lenta, áspera, casi siempre sostenida por pequeñas ráfagas: un triple aislado, una defensa que incomodaba lo justo, un rebote que cambiaba la temperatura del partido. Barcelona, que había llegado a disfrutar de una renta de dobles dígitos, comenzó a perder hilo, precisión y convicción. Allí se abrió la grieta por la que Efes empezó a colarse.

Y entonces llegó la secuencia que torció el destino del encuentro. El reloj caía hacia el final, la tensión desbordaba a ambos banquillos y cada posesión se sentía como una moneda al aire. Con solo décimas por jugarse, un tiro fallido de Efes parecía regalar al Barça el aire definitivo, pero fue entonces cuando emergió Isaia Cordinier, intempestivo, casi cayendo del cielo: capturó un rebote ofensivo imposible con 0.3 segundos, recibió la falta y convirtió los dos tiros libres que sentenciaron el 74-73; una acción que provocó inmediatamente protestas en el bando azulgrana, convencido de que el francés había forzado el contacto en la disputa del balón, y que dejó aún más frustración cuando el posterior saque no llegó a generar ni un amago de tiro, alimentando la sensación de que el desenlace había sido tan confuso como cruel.

El héroe del cierre terminó con 14 puntos, secundado por los 13 de Ercan Osmani y los 12 de Brice Dessert, piezas esenciales en una rotación que parecía demasiado corta para sostener un pulso de este calibre. Pero lo hizo.

En el lado azulgrana, sin Juan Núñez, fue Jan Vesely quien sostuvo el andamiaje con 16 puntos y 8 rebotes, apoyado por los 10 de Willy Hernangómez. No bastó. La caída, por la forma más que por el marcador, reflejó un equipo que aún no ha aprendido a convivir con el nuevo punto de partida que supone la vuelta de Pascual.

El resultado deja a Efes con 5-7, camino de Mónaco; y al Barça con 7-5, obligado a reencontrarse cuanto antes con sí mismo en el Palau frente a ASVEL.