El futuro de Jonathan Kuminga sigue sin resolverse y ahora aparece un nuevo actor importante: Los Angeles Clippers. El alero continúa como agente libre restringido y su situación se ha convertido en una de las carpetas más complejas del mercado NBA.
El principal problema está en el precio. Kuminga busca un contrato cercano a los 20 millones de dólares por temporada, una cifra que hasta ahora ha frenado a sus pretendientes. Talento tiene, juventud también, pero su irregularidad en los últimos cursos hace que las franquicias se lo piensen antes de llegar a esas cantidades.
Equipos como Los Angeles Lakers, Cleveland Cavaliers y Milwaukee Bucks han aparecido vinculados al jugador, aunque todos ellos necesitarían una operación vía sign-and-trade. Y ahí entra el gran obstáculo: Atlanta Hawks, que posee sus derechos, no quiere cargar con contratos largos o incómodos para facilitar su salida.
Ese detalle dejó tocada la opción de los Lakers. Su propuesta incluía a Jarred Vanderbilt y un intercambio de primeras rondas de 2032, pero Atlanta no tendría interés en asumir el contrato del ala-pívot, que se extiende hasta 2028.
Por eso los Clippers pueden ganar terreno. La franquicia angelina cuenta con una excepción salarial de 17 millones de dólares generada tras el traspaso de John Collins a Detroit, lo que le permitiría construir una operación por Kuminga sin necesidad de igualar salarios de forma tradicional.
Para Atlanta, ese escenario es mucho más limpio. Para Kuminga, supondría aterrizar en un equipo competitivo y con necesidad de sumar físico, piernas y talento en el perímetro. Todavía no hay acuerdo, pero la entrada de los Clippers cambia el tablero y puede desbloquear una situación que llevaba semanas atascada.