Los españoles que desafiarán a la NCAA en 2025/26
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Los españoles que desafiarán a la NCAA en 2025/26

La NCAA vuelve a encender sus luces y con ella arranca una nueva aventura para un grupo de jóvenes españoles que cruzaron el Atlántico en busca de minutos, aprendizaje y proyección. La temporada 2025/26 promete una presencia nacional más sólida que nunca: una mezcla de talento emergente, jugadores en pleno proceso de madurez y algunos que ya han conocido la élite europea antes de aterrizar en Estados Unidos.

Aday Mara encabeza la lista de nombres propios. El pívot aragonés (2,21 m) afronta un nuevo capítulo en su carrera tras su paso por UCLA y ahora defenderá la camiseta de Michigan en la siempre exigente Big Ten Conference. Su impacto, tanto físico como mediático, marcará buena parte de la atención sobre los Wolverines.

En Gonzaga, Mario Saint-Supery (1,94 m) asume el reto de liderar a unos Bulldogs que se preparan para su último curso en la West Coast Conference antes de saltar a la PAC-12. Compartirá escaparate con otro de los grandes focos: Baba Miller (2,11 m), quien cambia Florida State por Cincinnati, donde coincidirá con el escolta Jordi Rodríguez (1,97 m). Ambos competirán en la Big 12, una liga que se presenta este año como el epicentro del talento joven estadounidense, con nombres como AJ Dybantsa (BYU) o Darryn Peterson (Kansas) aspirando a dominar el Draft 2026.

También en la Big Ten, Álvaro Folgueiras (2,08 m) vivirá su primera experiencia de alto nivel tras pasar por Robert Morris y unirse a Iowa, mientras que Guillermo del Pino (1,95 m) vestirá los colores de Maryland, confirmando su proyección en el baloncesto norteamericano tras su participación en el Basketball Without Borders.

La lista continúa con perfiles de enorme interés. Rubén Domínguez (1,98 m), con pasado en la Liga Endesa, será el único español en la SEC, la conferencia más poderosa del curso pasado, hogar de programas tan competitivos como Auburn, Tennessee o Kentucky. Ian Platteeuw (2,13 m) buscará hacerse notar en Davidson, dentro de la Atlantic 10; Fabián Flores (2,18 m) aportará tamaño en DePaul (Big East), e Ignacio Campoy (2,00 m) tratará de consolidarse en Drexel (Coastal Athletic Association).

En categorías más periféricas, pero con oportunidades de crecimiento real, destacan Lucas Marí (1,98 m) en Vermont (America East), Owen Aquino (2,08 m) y Conrad Martínez (1,83 m) en High Point (Big South) —ambos con pasado en Liberty y Arizona, respectivamente—, y Bruno Alocén (1,98 m), que formará parte de Indiana State en la Missouri Valley Conference.

Quince nombres, quince historias que se entrelazan en un mismo propósito: seguir demostrando que el baloncesto español no entiende de fronteras. Desde los gigantes escenarios de la Big Ten y la Big 12 hasta los campus más modestos, todos ellos representan una generación que combina ambición, formación y una creciente influencia en el baloncesto universitario norteamericano.