Tyrese Maxey firmó una actuación estelar con 40 puntos y el novato VJ Edgecombe asombró al mundo en su estreno con 34 tantos, liderando a los Philadelphia 76ers hacia una agónica victoria (117-116) sobre los Boston Celtics en el TD Garden
El debut de Edgecombe entró directamente en los libros de historia: ningún jugador había anotado tantos puntos en su primer partido NBA desde Wilt Chamberlain en 1959, cuando el legendario pívot firmó 43. Philadelphia, que llegó a liderar por cuatro con 22 segundos por jugar, estuvo a punto de dejar escapar el triunfo después de que el propio Edgecombe fallara dos tiros libres con 9,1 segundos restantes. Aun así, Payton Pritchard dispuso de dos intentos para ganar el partido, pero erró ambos, sellando así la victoria visitante.
Joel Embiid regresó por fin a las canchas tras más de ocho meses de ausencia. El MVP de 2023, que solo había jugado 19 partidos en la pasada campaña debido a una lesión en el pie izquierdo, una fractura de seno y una cirugía de rodilla, disputó 20 minutos en los que sumó 4 puntos (1/9 en tiros), 6 rebotes y sensaciones de vuelta a la acción.
En los Celtics, Jaylen Brown reapareció tras una lesión en el isquiotibial sufrida en la pretemporada y destacó con 25 puntos, mientras que Derrick White aportó 25 más, 13 de ellos en un brillante tercer cuarto donde Boston firmó un parcial de 16-0 para pasar de un -5 a un +11 (94-84 a falta de nueve minutos). Sin embargo, la reacción de los Sixers fue inmediata, con un parcial de 8-0 que devolvió el pulso al partido hasta culminar una remontada que deja a Philadelphia con un ilusionante 1-0 en el arranque de curso y a Boston lamentando su primera derrota sin Jayson Tatum, ausente por una rotura del tendón de Aquiles.