Maxey desata un final épico y Edgecombe define ante Golden State, 98-99
©

Maxey desata un final épico y Edgecombe define ante Golden State, 98-99

La noche parecía encaminarse hacia un triunfo cómodo para los 76ers, pero acabó convertida en un cierre vertiginoso que necesitó de dos protagonistas inesperados: un novato con sangre fría y una estrella que combinó ataque y salvamento defensivo.

box score

El duelo se resolvió con un desenlace dramático. Con 0,9 segundos restantes, el rookie VJ Edgecombe emergió donde nadie lo esperaba para corregir el fallo de Tyrese Maxey y empujar el balón decisivo que dio la vuelta al marcador. En la acción inmediata, Golden State lanzó un pase de fondo que encontró a De’Anthony Melton, libre y corriendo hacia el aro. Parecía el contragolpe ganador, pero Maxey —autor de 35 puntos y origen del tiro que precedió al rebote ofensivo— voló atrás a toda velocidad para colocar un tapón sobre el tablero justo antes de la bocina. El Wells Fargo Center explotó.

El regreso de Joel Embiid aportó 12 puntos, un dato secundario frente a la tensión del último minuto, pero símbolo de una lista de ausencias que condicionaron la noche por ambos lados. Philadelphia jugó sin Paul George, aún en recuperación de su rodilla izquierda, a la espera de otra batalla el viernes en Milwaukee.

Golden State llegó al encuentro en versión de resistencia extrema. No sólo afrontó la velada sin Stephen Curry —que ni siquiera viajó, ausente ya por tercera vez consecutiva y en su séptimo partido sin jugar esta campaña— sino que perdió también a Jimmy Butler tras su problema de rodilla en el partido ante Oklahoma City. Para aumentar la adversidad, Draymond Green abandonó la pista antes del descanso con una lesión en el pie derecho.

Aun así, los Warriors se negaron a desaparecer. Pat Spencer encabezó la respuesta con 16 puntos y una energía contagiosa dentro de un equipo que llegó a recuperarse de un agujero de 24 puntos. A falta de poco más de ocho minutos del tercer cuarto, un triple de Maxey elevó la renta hasta el 67-43, pero Golden State encontró oxígeno con una racha de 15-0 en el inicio del cuarto período, reabriendo un partido que parecía enterrado.

La secuencia final comenzó cuando Edgecombe interceptó un pase de fondo con 8,2 segundos por jugarse, dando a los Sixers la última oportunidad. El desenlace, con su tip-in ganador y la carrera suicida de Maxey para evitar la canasta rival, dio forma a una victoria sufrida, sellada 99-98, que dejó alivio en el público y en el banquillo local.

Dentro del castigo competitivo que ha sido el calendario para Golden State, hubo un respiro: la vuelta de Melton, que firmó 14 puntos en su estreno tras una larga rehabilitación por una rotura de ligamento cruzado anterior.

La noche terminó envuelta en una mezcla de emoción, supervivencia y giros inesperados. Philadelphia salió viva, empujada por un novato decisivo y una estrella que además de anotar, persiguió el triunfo hasta la última centésima.