Michael Jordan, del primer al último baile (4): MJ en Europa, Pinotti y Nuevo Basket

por Xabier Sanmartin publicado en Opinión

El 29 de marzo de 1982, Michael Jordan, entonces llamado Mike Jordan, gana con sus compañeros de North Carolina el título de la NCAA en su primer año universitario. Todo es un baño de alegrías al vencer en la Final Four. Worthy es feliz porque está a punto de presentarse al draft y traza así un adiós digno de Hollywood, y Jordan, siendo novato, toca el cielo por primera vez con esta tarjeta de la temporada: 13,5 puntos, 4,4 rebotes y 1,8 asistencias en algo menos de 32 minutos de media

Por comparar, Magic Johnson acabó su primer año en la NCAA jugando algo más para promediar 17 puntos, 7,9 reb. y 7,5 asist. Visto así, el base es más completo pero el alero… más letal, con más del 53% de acierto en los tiros de campo frente al 46 del futuro Laker.

En España no se entera de eso nadie. Miento, Franco Pinotti, sí, y gracias a él algunas personas más. El director y fundador de Nuevo Basket, revista creada en 1980, es nuestro invitado especial en este capítulo de “Michael Jordan, del primer al último baile”, sobre un mito de nuestro deporte que en aquellos días, como tantos adolescentes, pasaba sus ratos de ocio ante las máquinas de Pac Man, para nosotros del Come Cocos.

Volvamos a EE.UU. Tras un año con solo dos derrotas en 34 jornadas, la Universidad de North Carolina (UNC), corta las redes de las canastas del pabellón de Lousiana, inesperado museo del primer éxito del dorsal
23 de los Tar Heels (apodo de los de UNC), a quien las televisiones y las orlas rotulan como “Mike Jordan”.

Nuevo Basket es entonces una revista semanal que cuesta 125 pesetas (4 veces un litro de leche), y el índice de contenidos del nº 68 en mayo de 1982, trae cuatro titulares principales: “El eterno Jabbar”; “Prada el rock malagueño”; “Joan Pera, vuelta a casa”; y “Pepe Casal, el entrenador del éxito obradoirista”. Es decir, solo un tema alude a la NBA.

Allí, esa temporada concluye con los Lakers ganando el anillo. Al frente está Pat Riley debutando como primer entrenador (con Kareem, Magic, y en unos meses con Worthy). Lucen el anillo al superar 4-2 a los Sixers (Julius Erving, alias Doctor J, Dawkins, Cheeks, Toney…).

¿Vio esa final por tele ese Jordan de 19 años como la pudo seguir el estudiante de 16 años Steve Kerr? Suponemos que Michael, elegido esa primavera Freshman del Año, siguió esas finales. Mientras en algún estudio, otro Miguel, en este caso Michael Jackson, empieza la grabación del disco que cambiará la historia del pop: Thriller.

Aquí, tan cerca hoy, y tan lejos ayer, una de las personas que conoce lo que sucede al otro lado del Atlántico es… Franco Pinotti, periodista y entrenador. Así recuerda su informativa etapa pionera en aquella revista que nos marcó a muchos.

“En aquella época las fuentes informativas eran casi todas de papel: L’Equipe, Gazzetta dello Sport y revistas italianas de basket, más otras publicaciones americanas que nos mandaban amigos o entrenadores y jugadores que conocíamos. A eso sumábamos periódicos como USA Today, Herald Tribune, más la colaboración de Antonio Díaz-Miguel, que siempre nos pasaba cosas de sus viajes a Estados Unidos y de amigos suyos. Luego estaba Julius Corella, el único que sabía inglés autodidacta, que cogía el teléfono y.. ¡¡¡dale que te pego!!! Así supimos de los inicios de Jordan”, detalla el maestro Pinotti, que en 1981 ficha al fotoperiodista Miguel Ángel, Miqui, Forniés.

Y mientras Michael Jordan entra en los radares nacionales deportivos del país de las barras y estrellas tras en Marzo Loco, ese curso 1981/1982 de la NBA concluye con estos integrantes del Quinteto Ideal de Rookies: Jeff Ruland (llegaría al Barcelona), Isiah Thomas, Kelly Tripucka, Jay Vincent y Buck Williams (elegido mejor novato del año).

Al mismo tiempo, en Europa, Díaz-Miguel y otros seleccionadores están entusiasmados ante la idea de la FIBA, celebrar en junio un partido para conmemorar sus 50 años como organización midiendo en Budapest a una Selección Europea con una estadounidense.

Díaz-Miguel alinea a Corbalán (Campeón de la Liga de 1982 con el Real Madrid), Epi, De la Cruz, Dalipagic, Tkachenko y Berkowitz, entre otros, frente un equipo de universitarios de Estados Unidos como Jordan, su futuro compañero en los Chicago Bulls… John Paxon, y el que será considerado años más tarde el mejor matador de la ACB, David Russell, ídolo eterno de la Demencia y del Estudiantes. ¿Os imagináis lo que debía ser un ronda de calentamiento con mates de es dos chavales de 19 años juntos, MJ y Russell? Me tragaría todos los Gran Hermano íntegros si alguien me diera un vídeo de ellos dos brincando.

La primera vez que Franco Pinotti vio en directo a Jordan fue en febrero de 1987: “Metió 59 puntos, me parece, si no me acuerdo mal, y fue tan increíble que, estando bajo el aro haciendo fotos, estuve toda la primera parte del partido sin hacerlas, con la boca abierta, viendo de lo que era capaz aquel tipo. Ahí hice en el vestuario la foto de Jordan con las revistas de Nuevo Basket en la mano que encabeza la página de en Facebook de Nuevo Basket”.

¡Ah!, en aquel junio de 1982, ganó fácil el combinado de nuestro continente al de los USA. Sobra decir que el líder ofensivo estadounidense fue un tal Michael Jordan, que tenía ya deberes de su universidad para mejorar y así suplir la ausencia de Worthy, drafteado por los Los Angeles Lakers, dejando su puesto de líder en North Carolina para el número 23. De ello hablaremos en el próximo capítulo con una nueva opinión invitada para ir más allá del recomendable documental The Last Dance (ESPN).

Por Xabier Sanmartin Cuevas, autor del libro Aquellos Maravillosos Aros [63 reportajes sobre grandes protagonistas del baloncesto de los años 80 y 90 de ACB, NBA…]

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