Sin público en las gradas y con un silencio extraño envolviendo el Roig Arena, el Hapoel Tel Aviv firmó una actuación de enorme madurez para imponerse al Valencia Basket por 93-100, en un duelo donde los de taronja siempre fueron a remolque.
El protagonista absoluto fue Vasilije Micic, que volvió a parecer aquel director de orquesta implacable de sus mejores días en la EuroLeague. El base serbio manejó el partido con precisión y temple, guiando cada posesión con oficio hasta cerrar su actuación con 24 puntos y 6 asistencias. Su dominio del ritmo fue tal que el Hapoel nunca perdió el control real del encuentro.
El bloque israelí acompañó el liderazgo de su estrella con una aportación coral. Elijah Bryant completó un partido completo (16 puntos y 6 rebotes), mientras que Antonio Blakeney (17) y Johnathan Motley (14) sumaron desde el perímetro y la pintura para mantener a raya cualquier intento de reacción taronja.
El Valencia, sin embargo, no se rindió. Omari Moore, con 21 puntos, fue su principal argumento ofensivo, y Darius Thompson aportó energía y dirección (13 puntos, 6 rebotes, 8 asistencias) en un esfuerzo que mantuvo al equipo con vida hasta los minutos finales. Aun así, la remontada nunca terminó de concretarse: los locales nunca estuvieron por delante en el marcador, una muestra clara del dominio visitante.
El tramo decisivo tuvo su momento clave a dos minutos y medio del final, con el marcador apretado (91-90). Matt Costello falló dos tiros libres que habrían igualado el partido y, acto seguido, el exvalencianista Chris Jones castigó a su antiguo equipo con cinco puntos consecutivos que sellaron el destino del choque (96-92).
El Hapoel IBI Tel Aviv suma así su tercer triunfo de la temporada y confirma su solidez en este arranque continental. El Valencia Basket, en cambio, encadena su segunda derrota seguida y deberá reencontrarse pronto con su identidad si quiere evitar que el tropiezo se convierta en tendencia.